Según el último informe del INDEC, las salidas de argentinos al exterior cayeron un 19,9% en marzo de 2026 en comparación con el mismo mes del año anterior, mientras que el ingreso de turistas extranjeros creció un 6,3%.
El turismo internacional en Argentina registró en marzo de 2026 una marcada caída en las salidas de argentinos al exterior, según el informe Estadísticas de turismo internacional del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Mientras que el ingreso de visitantes extranjeros aumentó un 6,3% interanual, las salidas de residentes se redujeron un 19,9%.
El turismo receptivo sumó 824.300 visitantes por todas las vías de acceso, de los cuales 509.600 fueron catalogados como turistas. Los principales puntos de origen fueron Europa (21,3%), Estados Unidos y Canadá (15,6%) y Brasil (15,0%). Más de la mitad de estos turistas (52,6%) ingresó por vía aérea.
En contraste, 1.529.100 argentinos salieron del país por todas las vías internacionales, de los cuales 1.061.800 fueron turistas, lo que representa una baja cercana al 20% respecto a marzo de 2025. Los destinos más elegidos fueron los países limítrofes (77,0%), con Brasil a la cabeza (38,2%), seguido por Uruguay (13,9%) y Chile (13,5%).
Un dato destacado es el comportamiento según el medio de transporte: el turismo emisivo por vía aérea creció un 12,8% interanual, mientras que las salidas por vía terrestre se desplomaron un 41,1%, explicando gran parte del retroceso general. En el turismo receptivo, las llegadas por aire aumentaron un 15,5% en comparación con marzo de 2025.
A pesar del crecimiento en la llegada de extranjeros, el balance final sigue siendo deficitario: en marzo de 2026 se registró un saldo negativo de 704.800 visitantes internacionales (considerando todas las vías) y de 552.200 turistas, evidenciando un desequilibrio estructural donde las salidas superan ampliamente a los ingresos.
El informe del INDEC, que también abarca el primer trimestre del año, muestra que la brecha entre ambos flujos se mantiene elevada. Aunque el turismo receptivo crece, no logra compensar el volumen de residentes que viajan al extranjero. La caída en el turismo emisivo afectó principalmente a los viajes de cercanía por vía terrestre hacia destinos regionales.
