Según datos oficiales del Banco Central, la proporción de préstamos en situación irregular para personas físicas trepó del 2,94% al 11,2% entre febrero de 2025 y febrero de 2026, marcando un récord histórico en el país.
La economía argentina registró un nuevo récord de morosidad en los créditos otorgados a las familias. De acuerdo con el último informe del Banco Central de la República Argentina (BCRA), la proporción de préstamos en situación irregular para personas físicas se disparó del 2,94% en febrero de 2025 al 11,2% en febrero de 2026, lo que representa casi cuatro veces más que en el mismo período del año anterior.
El deterioro financiero es generalizado. Los préstamos personales alcanzaron un índice de incumplimiento del 13,8%, el más alto de los últimos 15 años. La morosidad en tarjetas de crédito llegó al 11,6%, mientras que los préstamos prendarios e hipotecarios se ubicaron en el 6,8% y 1,4%, respectivamente. Esta tendencia negativa acumula ya 16 meses consecutivos de empeoramiento en el segmento de las familias.
A nivel global, el ratio de irregularidad de todo el sector privado (incluyendo empresas) se situó en el 6,7% en febrero de 2026. Fuera del sistema bancario tradicional, los niveles de morosidad son aún más elevados, superando el 30% en promedio. Por ejemplo, Tarjeta Naranja reportó un índice del 35,7%, mientras que Mercado Pago registró un 14,7%, lo que refleja la vulnerabilidad de quienes recurren a microcréditos o tarjetas de locales comerciales para cubrir gastos diarios.
Ante este escenario, el ministro de Economía, Luis Caputo, calificó la suba de la mora como un “coletazo” de las turbulencias políticas y el alza de tasas del año anterior. El funcionario sostuvo que la situación se irá acomodando a medida que baje la inflación y los bancos otorguen mejores plazos, asegurando que el panorama “no es problemático a futuro”. No obstante, el sistema financiero mantiene altos niveles de cobertura, con previsiones que representan el 90% de la cartera irregular para mitigar posibles riesgos.
