Un ataque con explosivos en la carretera Panamericana, que conecta Cali y Popayán, causó al menos 14 fallecidos y más de 30 heridos. Las autoridades responsabilizan a disidencias de las FARC.
Un ataque con explosivos en la vía Panamericana, carretera que une las ciudades colombianas de Cali (Valle del Cauca) y Popayán (Cauca), dejó al menos catorce muertos y más de treinta heridos, según informaron medios locales este sábado.
El comandante de las Fuerzas Militares de Colombia, general Hugo López, atribuyó el hecho a remanentes de la extinta guerrilla de las FARC y señaló que se encuentra en el lugar verificando la información junto a la Policía. “Es una acción terrorista clara de las estructuras de (alias) Mordisco y de la Jaime Martínez contra la población civil”, advirtió.
El atentado se suma a una serie de ataques violentos en los departamentos de Cauca y Valle del Cauca contra instalaciones civiles y militares en las últimas 24 horas. El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, identificó a un jefe guerrillero apodado “Marlon” como el responsable en campo y elevó la recompensa por su captura a 4.500 millones de pesos (unos 1,2 millones de dólares).
Según informó la Agencia Noticias Argentinas, en dos de los ataques contra objetivos militares los guerrilleros utilizaron buses de servicio escolar, lo que constituye una violación del Derecho Internacional Humanitario. La Aeronáutica Civil denunció que uno de los ataques afectó un radar de control aéreo cercano a la localidad de El Tambo, a 35 kilómetros al oeste de Popayán, y advirtió que este hecho pone en riesgo un servicio esencial para la seguridad aérea del país.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, se pronunció en la red social X calificando a los atacantes como “terroristas, fascistas y narcotraficantes” y pidió la máxima persecución mundial contra el grupo. También anunció que presentará una acusación ante la Corte Penal Internacional.
