La comunidad de Las Padercitas celebra la reapertura de su iglesia tras casi medio año de cierre, gracias al diálogo entre fieles y autoridades religiosas.
La comunidad del sector de Las Padercitas celebra un logro esperado durante meses: el regreso de la Santa Misa a su iglesia local. Tras un periodo de incertidumbre y el cierre del templo por casi medio año, el diálogo genuino entre los fieles y las autoridades religiosas dio sus frutos.
En diálogo con MEDIOS RIOJA, Andrea Carrizo, vecina y referente del grupo que impulsó la reapertura, destacó que el objetivo principal siempre fue recuperar la identidad espiritual del lugar. «Lo que buscábamos como grupo era que la Iglesia vuelva a ser Iglesia», señaló, resaltando que la resolución llegó mediante la apertura y no a través de la confrontación.
El conflicto había escalado en Semana Santa, cuando se proyectaba realizar una cata de vinos en el predio, actividad que los vecinos consideraban ajena a la naturaleza sagrada del templo. Finalmente, tras conversaciones con el Frayle de la Orden Franciscana, se autorizó el regreso de la actividad pastoral.
A partir de este último fin de semana, los fieles podrán asistir a la celebración de la Eucaristía en el siguiente horario: domingos a las 10:00 horas.
Respecto al estado del edificio, existe un convenio firmado entre la orden religiosa y el municipio para realizar tareas de reparación. Carrizo aclaró que la comunidad no se opone al turismo ni a las obras, siempre que se respete el fin religioso del espacio. Se estima que los trabajos de restauración se realizarán principalmente en las áreas exteriores del templo y que el proyecto integral de puesta en valor podría extenderse por los próximos 10 años.
«Fue una obra de Dios; nosotros simplemente fuimos un puente de diálogo», concluyó Carrizo, llevando tranquilidad a los vecinos que ahora podrán volver a congregarse cada domingo.
