El Gobierno nacional inició conversaciones con el Fondo Monetario Internacional para modificar el esquema de control de las metas de reservas y pasar de objetivos periódicos a un objetivo anual.
El ministro de Economía, Luis Caputo, busca cambiar las metas de reservas con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y propuso establecer objetivos anuales para evitar incumplimientos. Actualmente, el acuerdo establece metas obligatorias cada seis meses y controles indicativos cada tres meses. La propuesta del Ejecutivo consiste en medir las metas principales una vez por año, lo que ampliaría los plazos de evaluación y reduciría la frecuencia de auditorías necesarias para aprobar desembolsos de dólares.
Caputo explicó que resulta difícil anticipar cuántas reservas podrá comprar el país en fechas específicas. Según señaló, factores como la decisión de los exportadores de adelantar o demorar liquidaciones hacen que el flujo de divisas sea impredecible. “No podés saber exactamente cuánto vas a comprar en determinada fecha. Lo lógico sería tener una meta anual”, sostuvo el funcionario en una entrevista reciente.
Las declaraciones se dan en medio de las negociaciones que el Gobierno mantiene con el FMI para destrabar un desembolso de aproximadamente 1.000 millones de dólares. En las últimas semanas hubo reuniones entre técnicos del organismo y funcionarios argentinos, tanto en Buenos Aires como en Washington, aunque aún no se anunciaron avances concretos. El programa firmado en abril de 2025 contempla un crédito de 20.000 millones de dólares, pero el país ya registró dos incumplimientos en las metas de reservas.
Durante la primera revisión del acuerdo, las reservas netas se ubicaron en –4.700 millones de dólares, cuando la meta establecida era de –1.100 millones, generando un desvío de 3.600 millones. Posteriormente, el FMI accedió a flexibilizar las exigencias y modificar el esquema de control, pasando de metas trimestrales a semestrales. También se reprogramó el calendario de revisiones hasta diciembre de 2028. Sin embargo, en la segunda revisión la situación volvió a complicarse: a fines de diciembre de 2025 las reservas netas llegaron a –14.100 millones de dólares, muy por debajo de la meta de –2.600 millones, lo que implicó un desvío cercano a 11.500 millones.
Uno de los factores que afectó el cumplimiento fue la decisión del Banco Central de la República Argentina de no comprar dólares hasta que el tipo de cambio alcanzara determinados niveles, en un contexto de tensión cambiaria previo a las elecciones. En los primeros meses del año, el organismo logró recomponer parte de las reservas con compras cercanas a 3.000 millones de dólares, llevando las reservas brutas por encima de los 46.000 millones. Sin embargo, las reservas netas siguen en terreno negativo.
Ante la falta de dólares del exterior, el plan económico del presidente Javier Milei apunta a fortalecer las reservas mediante emisión de deuda en dólares, nuevas colocaciones en los mercados, privatizaciones, el reciente régimen de blanqueo de capitales y fuentes de financiamiento alternativas. En este contexto, el mandatario mantuvo reuniones con el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, y viajó a Nueva York para participar de la Argentina Week 2026, un encuentro con inversores organizado por bancos internacionales y fondos de inversión.
Mientras continúan las negociaciones con el FMI, el Gobierno busca flexibilizar las condiciones del acuerdo para evitar nuevos incumplimientos y garantizar el flujo de financiamiento internacional en los próximos años.
