La empresa estatal Correo Argentino confirmó el envío de 400 telegramas de despido, mientras los sindicatos advierten que la cifra podría alcanzar las 900 bajas en el marco de la reestructuración del Estado impulsada por el Gobierno nacional.
El Correo Argentino atraviesa una jornada de máxima tensión tras la confirmación del despido de cientos de trabajadores en distintas dependencias del país. Según fuentes de la empresa, ya se hicieron efectivas unas 400 notificaciones de despido, aunque el número total de desvinculaciones podría escalar a 900 en los próximos días.
Esta medida se enmarca en el plan de reestructuración del Estado que llevan adelante el presidente Javier Milei y su asesor Federico Sturzenegger, quienes han señalado la necesidad de reducir el déficit de las empresas públicas para alcanzar el equilibrio fiscal.
El proceso de despidos no se limita a las sedes centrales de Buenos Aires, sino que afecta a sucursales de todo el territorio nacional, incluyendo La Rioja. Los sindicatos postales han declarado el estado de alerta y movilización, denunciando que estos recortes afectan funciones sociales estratégicas como la distribución de correspondencia electoral, el pago de jubilaciones en zonas remotas y el servicio de paquetería social.
«Es un día triste para el servicio público. Detrás de cada telegrama hay una familia que queda en la calle en un contexto económico asfixiante», expresaron fuentes gremiales, quienes no descartan un paro nacional si la situación continúa escalando hacia la meta de los 900 despidos previstos.
Se espera que en las próximas horas se realicen asambleas en las principales cabeceras del país para definir el plan de lucha frente a lo que consideran un «desmantelamiento» de la empresa de bandera.
