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El superaderezo que tiene muchos beneficios y es recomendado por Harvard

Se trata de una salsa típica de la gastronomía española que puede prepararse fácilmente y brindarle sabor a nuestros platos.

08 de septiembre 2023, 12:14hs

Los ingredientes base de esta salsa son los tomates y el ajo. (Foto: Adobe Stock)

Los ingredientes base de esta salsa son los tomates y el ajo. (Foto: Adobe Stock)

Cuando se acerca la hora de preparar el almuerzo o la cena, muchas veces tratamos de hacer algo rápido y sencillo porque no tenemos demasiado tiempo, pero otras veces cocinar hasta nos sirve de terapia y relax después de un día o una semana agitada. Ahí es donde buscamos recetas que nos puedan brindar algo diferente y podemos hacer diversas salsas que nos sirvan para complementar las comidas: una de ellas es la salsa romesco.

Se trata de una salsa típica de la gastronomía española, oriunda de la provincia de Tarragona, situada al sur de Cataluña y tiene muchas versiones, pero no varían demasiado entre sí.

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Cómo hacer salsa romesco

La salsa romesco, con todas sus variantes, es un todoterreno para pescados y verduras. Tanto nos puede servir para aliñar una buena ensalada, para acompañar una buena parrillada de verduras o para cualquier pescado a la plancha o a la parrilla.

Ingredientes

2 pimientos rojosUn tomate rojoUna cabeza de ajo½ taza de almendras4 cdas de caldo de pescadUna chupito de licor de avellanasAceite de oliva, c/n.Romero frescoUn limónPreparación

En una placa colocar los morrones, el tomate y el ajo, con un poco de romero, aceite de oliva y sal gruesa.Cuando esté bien bien cocido, pelar el tomate y reservar la pulpa.En una sartén, dorar las almendras y reservar.En un mixer, colocar la pulpa que habíamos reservado, las almendras y el chupito.Mixear y, si queda muy tomado, usar un poco de caldo de pescado para aligerar.Sazonar a gusto y luego tamizarlo así le quitamos todo tipo de impureza.

Los beneficios de la salsa romesco

Entre los beneficios de la salsa romesco, cuyos bondades destaca la Universidad de Harvard como sustituto del kétchup procesado, es su alto contenido en vitamina C, cinco veces más que las naranjas, llegando a ofrecer hasta 242,5 mg de vitamina C por cada 100 gramos, mientras que las naranjas se quedan en 53,2 mg por cada 100.

Enriqueciendo aún más su perfil nutricional, este alimento presenta un alto contenido de provitamina A, folatos y vitamina E. Unos potentes antioxidantes que contribuyen a la formación del colágeno, la producción de glóbulos rojos, la salud ósea y dental. Además, desempeñan un papel significativo en la prevención de ciertas afecciones como el cáncer de colon y la enfermedad inflamatoria intestinal, según revela un metaanálisis publicado en Advance Nutrition.

La salsa romesco puede combinarse muy bien con verduras. (Foto: Adobe Stock)

La salsa romesco puede combinarse muy bien con verduras. (Foto: Adobe Stock)

Además de la vitamina C, incluyen vitamina E, B1, magnesio, cobre y carotenoides. Estos compuestos tienen un papel crucial al proteger nuestras células contra el daño provocado por los radicales libres, que pueden surgir debido a la actividad física intensa, el tabaquismo, el estrés, la exposición excesiva al sol o una dieta rica en grasas. También son una valiosa fuente de vitamina A, folato y potasio.

“Los ajíes también son aliados de la salud cardiovascular, al ayudar a controlar los niveles de colesterol y promover la función óptima de los vasos sanguíneos. Gracias a su acción diurética y depurativa, los ajíes resultan especialmente beneficiosos para personas que padecen hipertensión, gota, cálculos renales o retención de líquidos”, destacó la nutricionista española María Ángeles Escribano.

Algunos de los ingredientes de la salsa romesco y sus beneficios

Tomate: está compuesto en un 95% por agua, lo que lo convierte en un alimento apetitoso y fácil de digerir. Además de su contenido en agua, contiene azúcares simples y ácidos como el cítrico y el málico, lo que le da su sabor característico y su cualidad digestiva. Uno de los aspectos más destacados es su riqueza en vitaminas antioxidantes. Contiene vitaminas C, E y A, gracias al betacaroteno. La vitamina C es especialmente abundante, y consumir 200 gramos de tomate cubre el 80% de la cantidad diaria recomendada de esta vitamina esencial para el sistema inmunológico y la salud de la piel.

El tomate también es conocido por ser una fuente excepcional de vitaminas del grupo B, incluyendo ácido fólico, lo que lo hace particularmente beneficioso durante el embarazo y para el desarrollo adecuado del sistema nervioso. En términos de minerales, el potasio es uno de los componentes clave de este alimento. Además, su contenido en vitamina K contribuye al control de la coagulación sanguínea, lo que favorece la salud cardiovascular. También es un diurético natural que además tiene un bajo contenido en sodio, por lo que ayuda a eliminar líquidos.

Frutos secos. Esta salsa también cuenta con avellanas y almendras, cuyo consumo ofrece una serie de beneficios significativos para la salud. Estos frutos secos son ricos en grasas saludables, especialmente grasas monoinsaturadas, que pueden ayudar a mantener un corazón sano y reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Además, contienen una variedad de nutrientes esenciales como vitamina E, magnesio y antioxidantes, que contribuyen a la protección de las células contra el daño causado por los radicales libres y pueden tener efectos positivos en la salud de la piel. También son una fuente de proteínas y fibra, lo que ayuda a mantener la saciedad y controlar el apetito, lo que puede ser beneficioso para aquellos que buscan controlar su peso.

Ajo. Conocido por sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, gracias a compuestos como la alicina, su consumo regular se asoció con la reducción de la presión arterial y la mejora de la salud cardiovascular, al ayudar a dilatar los vasos sanguíneos y reducir el riesgo de enfermedades cardíacas. Además, puede fortalecer el sistema inmunológico, combatir infecciones y reducir la duración de resfriados y gripes debido a sus propiedades antibacterianas y antivirales.

Aceite de oliva. En primer lugar, es una fuente de grasas saludables, principalmente ácidos grasos monoinsaturados, como el ácido oleico, que demostró reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares al disminuir el colesterol LDL (colesterol “malo”). Además, es rico en antioxidantes, como la vitamina E y los polifenoles, que ayudan a combatir el estrés oxidativo y protegen las células del daño causado por los radicales libres. Estos compuestos también pueden tener propiedades antiinflamatorias, lo que contribuye a la salud general del cuerpo.

Además de sus beneficios cardiovasculares, se asoció con la prevención de enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer y puede desempeñar un papel en el control del azúcar en sangre, lo que beneficia a las personas con diabetes tipo 2. También se ha observado que el aceite de oliva extra virgen mejora la salud de la piel y del sistema digestivo.

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