Investigadores del CRILaR identificaron una nueva especie de reptil carnívoro de seis metros de longitud que vivió durante el período Triásico. El hallazgo, realizado en la Formación Chañares, aporta información clave sobre los grandes depredadores que dominaron la Tierra antes de la aparición de los dinosaurios carnívoros.
Un equipo de investigadores del Centro Regional de Investigaciones Científicas y Transferencia Tecnológica de La Rioja (CRILaR) descubrió una nueva especie de reptil depredador que habitó el actual territorio riojano hace aproximadamente 237 millones de años, durante el período Triásico.
La nueva especie fue denominada Shakajlura riojanensis, nombre que significa “lagarto bendito de La Rioja”, y corresponde a un integrante del grupo Paracrocodylomorpha, considerado uno de los principales linajes de grandes depredadores que dominaron los ecosistemas terrestres mucho antes de la aparición de los dinosaurios carnívoros.
El trabajo fue encabezado por el paleontólogo Lucas Fiorelli y el licenciado en Biología Ariel Cardillo, junto a investigadores del Archosauriform Research Group, quienes participaron de las campañas de exploración realizadas entre 2017 y 2018 en el área de Talampaya.
Los estudios determinaron que el ejemplar alcanzaba aproximadamente seis metros de longitud, poseía un cráneo de 60 centímetros, dientes afilados y una postura erguida que lo convertían en un eficiente cazador dentro de los ecosistemas triásicos.
Según los especialistas, el hallazgo reviste una importancia científica significativa debido a la escasez de fósiles pertenecientes a este grupo de reptiles. Los Paracrocodylomorpha podían medir entre cuatro y diez metros de largo y ocuparon el rol de máximos depredadores de su época.
Un aporte clave para comprender la evolución de los grandes reptiles
El período Triásico marcó uno de los momentos más trascendentes en la historia de la vida sobre la Tierra. Tras la mayor extinción masiva registrada por el planeta, comenzó la denominada “Edad de los Reptiles”, dando origen a numerosos grupos que posteriormente dominarían los ecosistemas terrestres.
En ese contexto, la Formación Chañares constituye uno de los registros paleontológicos más valiosos del mundo, ya que conserva fósiles que permiten reconstruir los orígenes evolutivos de mamíferos, dinosaurios, cocodrilos, plantas y artrópodos.
Estos afloramientos se encuentran dentro del Parque Nacional Talampaya, sitio reconocido internacionalmente y declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en el año 2000.
Hasta el momento, los registros de este tipo de depredadores en la Formación Chañares eran extremadamente escasos. De hecho, solo se conocía una especie vinculada a este grupo: Luperosuchus fractus, descrita durante la década de 1970 por el reconocido paleontólogo Alfred Romer.
La incorporación de Shakajlura riojanensis amplía significativamente el conocimiento científico sobre la diversidad de grandes depredadores que habitaron la región durante el Triásico. Los investigadores identificaron diferencias anatómicas importantes en el hocico, la mandíbula y los huesos que rodean la órbita ocular, características que permitieron establecer que se trata de una especie completamente nueva para la ciencia.
Desde el CRILaR destacaron que este descubrimiento vuelve a posicionar a La Rioja y a Talampaya como escenarios fundamentales para la investigación paleontológica internacional, aportando nuevos datos para comprender la evolución de los ecosistemas que existieron millones de años antes de la aparición de los dinosaurios.
