La aerolínea Flybondi atraviesa una compleja situación financiera y operativa que derivó en nuevas medidas de ajuste sobre su personal, mientras enfrenta reclamos judiciales por deudas, una fuerte reducción de su actividad y crecientes cuestionamientos por las cancelaciones de vuelos.
La aerolínea Flybondi anunció la implementación de un esquema de suspensiones rotativas para tripulantes de vuelo y de cabina durante los próximos tres meses. Como consecuencia, los trabajadores percibirán únicamente el 70 por ciento de sus salarios durante junio, julio y agosto.
La medida fue acordada con la Asociación de Trabajadores Aeronáuticos de Flybondi y se enmarca en un programa de reorganización interna que contempla una reducción de las horas laborales previstas para las tripulaciones. Según trascendió, la empresa argumentó que la decisión responde a la necesidad de adecuar su estructura operativa ante las dificultades que atraviesa el sector.
El anuncio llega en un contexto marcado por el cierre de un plan de retiros voluntarios, mediante el cual la firma redujo su plantilla en alrededor de 300 trabajadores, dejando una dotación cercana a las 1.200 personas. A esto se suma la reciente renuncia de su CEO, Paz Lovisolo, quien había asumido el cargo apenas cuatro meses atrás.
En paralelo, Flybondi enfrenta una demanda judicial iniciada por la empresa de transporte Manuel Tienda León, que reclama el pago de una deuda superior a los 122 millones de pesos por servicios prestados.
La situación operativa de la compañía también genera preocupación. Durante las últimas semanas llegó a operar con apenas un avión activo en el Aeroparque Jorge Newbery, realizando solo cuatro vuelos y cancelando otros doce servicios programados. Aunque la empresa cuenta con una flota de doce aeronaves, varias permanecen fuera de servicio por problemas vinculados al mantenimiento y a contratos de leasing.
Los indicadores de puntualidad reflejan además un deterioro significativo. Según datos de la consultora Adventus, durante mayo Flybondi registró un cumplimiento horario de apenas el 26,64 por ciento, mientras que el 46,93 por ciento de los vuelos programados fueron cancelados.
En contraste, otras compañías que operan en el mercado de cabotaje argentino, como Aerolíneas Argentinas y JetSMART, alcanzaron niveles de puntualidad cercanos al 90 por ciento y porcentajes de cancelación inferiores al 1 por ciento.
Ante este escenario, la empresa también anunció una readecuación de su flota y una revisión de sus rutas comerciales. Entre junio de 2025 y mayo de 2026 acumuló alrededor de 2.500 cancelaciones de vuelos.
La Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) ya había labrado actas de infracción contra la compañía a fines de 2025 y comienzos de 2026 por cancelaciones y reprogramaciones sin previo aviso, situación que evidenciaba dificultades operativas que se profundizaron en los últimos meses.
Flybondi inició sus operaciones en 2018 bajo el modelo de bajo costo impulsado durante el proceso de apertura aerocomercial. Tras un rápido crecimiento inicial, la empresa cambió de control accionario en 2025, cuando el grupo Cartesian fue reemplazado por COC Global Enterprise, encabezado por el empresario Leonardo Scatturice.
La nueva conducción había anunciado un ambicioso plan de expansión que contemplaba incorporar hasta 35 aeronaves y aumentar considerablemente su capacidad operativa. Sin embargo, las dificultades financieras, los retrasos en la incorporación de aviones y los problemas de funcionamiento terminaron afectando el desarrollo de ese proyecto.
