Un estudio científico confirmó señales de calor residual en el volcán Corona del Inca, en La Rioja, sin riesgo eruptivo. El hallazgo abre la posibilidad de aprovechar energía geotérmica en la provincia.
Una investigación desarrollada por especialistas detectó actividad geotérmica en el volcán Corona del Inca, considerado durante años inactivo. El hallazgo no implica riesgo eruptivo, pero abre nuevas preguntas científicas y una posibilidad a futuro: aprovechar el calor interno de la Tierra para producir energía limpia en La Rioja.
Durante años, la idea parecía cerrada: el volcán Corona del Inca era considerado un sistema apagado. Sin embargo, un grupo de investigadores estudió la zona y encontró señales que indican que debajo del volcán todavía persiste actividad geotérmica.
El geólogo y director del CRILAR, Dr. Alansino, afirmó: “Lo que encontramos fueron señales de que el sistema geotérmico, es decir, el calor interno del volcán en profundidad, todavía está activo”. Explicó que los estudios se realizaron desde la superficie mediante técnicas capaces de revelar lo que sucede kilómetros más abajo.
“Es un calor residual producto de la última erupción del volcán, que ocurrió hace aproximadamente medio millón de años”, sostuvo Alansino.
El investigador señaló que la actividad geotérmica está relacionada con el calor terrestre y que en la cordillera de los Andes existen condiciones geológicas especiales: “En zonas como la cordillera existe actividad magmática, hay rocas fundidas en profundidad que se alojan en cámaras magmáticas y eso hace que la anomalía térmica sea mucho mayor”.
Para el estudio, los investigadores analizaron aguas termales, fracturas de rocas y realizaron análisis químicos. “Las surgencias hidrotermales no tenían solamente una firma química asociada a aguas meteóricas o de lluvia; encontramos señales vinculadas a fluidos magmáticos”, indicó Alansino. “Eso nos indica que el sistema todavía está activo”.
Consultado sobre el riesgo eruptivo, Alansino fue contundente: “No está relacionado. Una cosa es que exista un sistema geotérmico activo, es decir, agua caliente circulando en profundidad; otra muy distinta es tener una cámara magmática activa”. Agregó que no hay evidencia de actividad ígnea o lava activa en profundidad y que no existe riesgo alguno de erupción.
Los investigadores también analizaron microfósiles hallados cerca de las aguas termales. “Reconocimos microfósiles que vivieron hace miles de años. Las temperaturas habrían sido mucho mayores, probablemente cercanas a los 90 grados centígrados”, explicó Alansino.
En cuanto al potencial energético, el investigador señaló que “si los estudios continúan avanzando, no solo en Corona del Inca sino también en otras áreas similares, a futuro la provincia podría desarrollar este recurso”. La energía geotérmica, indicó, “es un recurso prácticamente inagotable a escala humana”.
El trabajo fue financiado en gran parte mediante un convenio entre Parque Eólico Arauco y Conicet.
