La Justicia incorporó estudios histopatológicos que revelan que el niño de 4 años murió por neumonía bilateral no tratada, lo que podría modificar la calificación penal de los imputados.
Una nueva pericia médica incorporada a la investigación por la muerte de Ángel Nicolás López, en Chubut, generó un giro en la causa al señalar que el niño de 4 años falleció debido a un cuadro de neumonía bilateral que no fue tratado a tiempo. La madre biológica, Mariela Altamirano, y su pareja, Maicol González, permanecen detenidos desde el 12 de abril acusados por homicidio.
Fuentes de la investigación indicaron a medios locales que «la causal de muerte habría sido una neumonía. Dejó de enviar oxígeno al cerebro y eso ocasionó el caos cerebral». Estos datos contradicen los resultados preliminares de la autopsia, que referían a «una hipertensión endocraneana por edema cerebral difuso y generalizado asociado a herniación de las amígdalas cerebelosas vinculable a hemorragia subaracnoidea».
Los estudios histopatológicos ya fueron incorporados al expediente. La defensa de la madre y su pareja podría solicitar un cambio de carátula y una eventual liberación mientras se lleva a cabo el juicio. Según explicaron, se debe «reevaluar la calificación, pero eso no significa que vayan a quedar libres de culpa y cargo». Los nuevos cargos que podrían imputarse son abandono de persona seguido de muerte.
Los investigadores ahora se centrarán en determinar si Ángel pasó varios días enfermo sin recibir atención médica adecuada. La historia clínica del Hospital Regional de Comodoro Rivadavia indica que el menor llegó en estado crítico, tras sufrir un paro cardiorrespiratorio, y los médicos advirtieron sobre un «antecedente de traumatismo previo».
