El equipo xeneize depende de sí mismo para avanzar en el torneo continental, pese a las recientes derrotas como visitante.
Boca Juniors atraviesa un momento complicado en la actual edición de la Copa Libertadores, tras las derrotas ante Cruzeiro de Brasil y Barcelona de Ecuador, ambas en condición de visitante, que lo relegaron a la tercera posición del Grupo D. El «Xeneize», que había tenido un gran inicio en el torneo de clubes más importante de América gracias a las victorias frente a Universidad Católica de Chile y Barcelona, suma seis unidades y está por debajo del equipo chileno y del Cruzeiro de Brasil, que este miércoles igualaron 1-1.
El punto positivo para Boca es que las últimas dos presentaciones en la fase de grupo, ante Cruzeiro y Universidad Católica, serán en condición de local e incluso depende de sí mismo para terminar primero. Para meterse en los octavos de final, necesita sumar al menos cuatro puntos en esos dos partidos, o bien tres puntos combinados con resultados favorables de otros encuentros.
