El diputado nacional Rodolfo Tailhade rompió el silencio tras la denuncia del Gobierno por presunto espionaje ilegal. Negó las acusaciones y aseguró que el oficialismo utiliza estas denuncias para desviar la atención de la crisis económica.
En medio de una creciente tensión política, el diputado nacional Rodolfo Tailhade rompió el silencio tras la formalización de la denuncia del Gobierno en su contra por presunto espionaje ilegal. En declaraciones recientes, el legislador no solo negó las acusaciones, sino que sostuvo que se trata de una estrategia recurrente del oficialismo para desviar la atención de la crisis económica.
Tailhade argumentó que el Ejecutivo utiliza estas denuncias como una «salida permanente» ante situaciones críticas. Según el diputado, el Gobierno ha «normalizado» la acusación de inteligencia ilegal para perseguir a quienes revelan información incómoda. «Al espionaje lo usan permanentemente; es una excusa sistemática cuando hay una crisis económica que los desborda», afirmó el legislador.
Como ejemplos, recordó denuncias previas vinculadas a audios de la ANDIS, supuestas estructuras rusas y el episodio de una periodista fotografiada en la Casa Rosada. Para Tailhade, la información que él expuso en el recinto no proviene de actividades ilícitas, sino que refleja la «impunidad y soberbia» con la que se manejan los funcionarios en lugares públicos.
El diputado centró sus ataques en dos figuras clave: el vocero presidencial Manuel Adorni y la jueza María Eugenia Capuchetti. Tailhade destacó que el vocero no desmintió la veracidad de la información difundida, sino que cuestionó el origen. «Adorni no me dijo mentiroso, sino que espío», señaló. Además, adelantó que solicitó el archivo de la causa, calificándola de «mamarracho», y sugirió que la justicia debería investigar el entorno del vocero, mencionando específicamente a su esposa y su relación con el «caso Libra».
El legislador ratificó su desconfianza hacia la magistrada a cargo de la causa, vinculándola con el manejo de la investigación por el atentado contra Cristina Kirchner. «Es una jueza corrupta. No me van a callar», sentenció de forma tajante.
La denuncia del Gobierno se suma a una serie de enfrentamientos judiciales entre el oficialismo y la oposición. Mientras el Ejecutivo busca determinar si existió una red de inteligencia para obtener datos privados de sus funcionarios, Tailhade se presentó ante la fiscalía para exigir el cierre inmediato de la investigación. Por el momento, el oficialismo no ha respondido a los nuevos cuestionamientos sobre la esposa de Adorni, pero se espera que la escalada mediática continúe en las próximas horas en los tribunales de Comodoro Py.
