El tribunal determinó que el acusado conducía con alcohol en sangre al momento del impacto, lo que agravó su responsabilidad. Además de la pena de cárcel, se le impuso una inhabilitación especial para conducir cualquier tipo de vehículo por diez años.
El tribunal determinó que el acusado conducía con alcohol en sangre al momento del impacto, lo que agravó su responsabilidad en el siniestro. Además de la pena de cárcel, se le impuso una inhabilitación especial para conducir cualquier tipo de vehículo por el término de diez años.
A pesar de la contundencia del fallo, la resolución generó un profundo malestar entre los familiares y allegados de la víctima, debido a que el condenado permanecerá en libertad hasta que la sentencia quede firme. Esto implica que la detención no se hará efectiva de manera inmediata mientras existan instancias de apelación pendientes.
Este caso reabre el debate en la sociedad riojana sobre la necesidad de endurecer las penas y agilizar los tiempos procesales en delitos vinculados a la conducción bajo efectos del alcohol, en un contexto donde los siniestros viales continúan siendo una de las principales problemáticas de la región.
