Las compañías de transporte urbano del Área Metropolitana de Buenos Aires reclaman una deuda de 128 mil millones de pesos y advierten sobre posibles nuevas reducciones del servicio.
Las cámaras empresarias del transporte de pasajeros del AMBA emitieron un comunicado conjunto en el que declararon la emergencia del sistema. El reclamo central apunta a una deuda acumulada de 128 mil millones de pesos y al fuerte incremento en los costos operativos, especialmente por el impacto del combustible en la estructura financiera de las compañías.
En el documento, las entidades sostienen que la situación del sistema es «insostenible» y que el servicio quedó al borde del colapso. Esperan respuestas «concretas, inmediatas y verificables» en la reunión prevista para el jueves en la Secretaría de Transporte. Según detallaron, el atraso en el reconocimiento de mayores costos y la falta de actualización en los mecanismos de compensación generaron un fuerte desequilibrio financiero.
Las compañías señalaron que durante los últimos meses presentaron distintas propuestas para mejorar la eficiencia del sistema, aunque hasta ahora no encontraron una solución efectiva por parte de las autoridades nacionales ni bonaerenses.
Antecedentes de reducción de servicio
Las empresas ya habían reducido frecuencias a comienzos de abril, una medida que impactó principalmente en miles de usuarios del AMBA que dependen del colectivo para trasladarse todos los días. Aunque luego se reforzaron parcialmente algunas líneas en horarios pico, el servicio nunca volvió a la normalidad.
Si no hay acuerdo en la próxima negociación, el sector analiza volver a racionalizar recorridos, especialmente en franjas de menor demanda como la noche. Desde las compañías advirtieron que, sin una respuesta inmediata, podrían avanzar con nuevas restricciones que afectarían directamente a pasajeros de la Ciudad de Buenos Aires y del conurbano bonaerense.
Las cámaras firmantes
El documento fue firmado por las principales entidades del sector, entre ellas la Cámara de Empresarios Unidos del Transporte Urbano de Pasajeros de Buenos Aires. Las entidades remarcaron que el objetivo es evitar una paralización mayor del sistema, aunque insistieron en que el margen operativo es cada vez más reducido.
