Un juez federal firmó la resolución que inicia el proceso concursal de la histórica empresa, que arrastra una deuda cercana a los 120 millones de dólares.
El juez federal Marcelo Gelcich firmó la resolución que declara la quiebra de SanCor, dando inicio formal al proceso concursal. La cooperativa, fundada a mediados del siglo XX por productores tamberos, arrastra un pasivo de aproximadamente 120 millones de dólares, que incluye deudas financieras, comerciales y compromisos con proveedores y bancos.
SanCor llegó a ocupar un rol protagónico en el mercado lácteo local y regional, con una fuerte presencia en productos de consumo masivo y exportaciones. No obstante, en la última década enfrentó una prolongada crisis marcada por dificultades financieras, pérdida de competitividad, caída en los volúmenes procesados y varios intentos fallidos de reestructuración.
Con la apertura de la quiebra, el juzgado deberá avanzar en la verificación de créditos y en la determinación del patrimonio disponible para afrontar las obligaciones. También se definirá el futuro de las plantas industriales y del personal, un aspecto clave para las economías regionales ligadas a la actividad lechera. La situación genera preocupación entre productores, trabajadores y comunidades de distintas provincias donde la firma tuvo operaciones.
La definición judicial llega tras varios intentos de salvataje y negociaciones con inversores que no lograron consolidarse. En el corto plazo, el magistrado designará a los síndicos que administrarán los bienes y establecerá el cronograma para la presentación de los acreedores. En paralelo, se analizarán alternativas para preservar puestos de trabajo y mantener operativas las unidades de negocio que resulten viables.
