Técnicos provinciales realizan inspecciones mensuales en los proyectos SENDEROS y RIO EX para controlar el caudal y la calidad del recurso hídrico, destinado exclusivamente a la etapa de exploración.
Los equipos técnicos de la Dirección General de Estudios Hídricos de La Rioja llevaron a cabo inspecciones en los proyectos mineros SENDEROS y RIO EX. Ambas iniciativas cuentan con concesión para el uso de agua no potable, exclusivamente para su etapa exploratoria, bajo controles del Estado provincial.
El director general del área, Rubén Martínez, explicó que «una vez otorgada la concesión, se realizan visitas mensuales a los puntos de extracción, donde se controla el caudal de los cursos de agua, se toman muestras y se analizan parámetros como la presencia de metales pesados, generando información de base fundamental para el seguimiento ambiental».
Uso controlado y monitoreo permanente
Los puntos de extracción de agua utilizados por estos proyectos son de carácter superficial, tomados directamente de arroyos o ríos de la zona. El recurso se destina, en primera instancia, al funcionamiento de los campamentos, para tareas básicas como higiene, preparación de alimentos y servicios sanitarios. El almacenamiento se realiza en tanques de aproximadamente 2.700 litros. Posteriormente, el agua es transportada hacia las zonas de perforación mediante camiones cisterna.
En cuanto al tratamiento de los desechos, Martínez destacó la implementación de sistemas de biodigestores, que permiten descomponer los residuos mediante procesos biológicos controlados.
Procesos de exploración y uso del agua
En la etapa de exploración minera, el agua cumple un rol técnico esencial en las perforaciones, que alcanzan profundidades de entre 200 y 500 metros. «Para ello, se emplea un sistema de perforación rotativa con diamantina, utilizando una mezcla de agua con bentonita y dispersantes, que facilitan la extracción de muestras del subsuelo», explicó el funcionario. Cada equipo de perforación puede utilizar entre 4.000 y 5.000 litros de agua no potable en operaciones continuas durante las campañas, que generalmente se extienden entre enero y abril.
Trabajo en territorio y generación de información clave
Estas tareas de control se realizan en condiciones geográficas complejas, en zonas de montaña de difícil acceso, llegando hasta los 5.000 metros sobre el nivel del mar, a las que solo se puede acceder con vehículos 4×4. El trabajo se desarrolla de manera articulada con la Dirección de Gestión Ambiental y Social, encargada de los análisis de laboratorio, mientras que la Dirección de Estudios Hídricos realiza el relevamiento de cuencas, cauces, aforos y puntos de extracción.
«Este monitoreo conjunto nos permite generar líneas de base y mapas actualizados de cuencas hídricas, en zonas prácticamente vírgenes donde no existía información precisa», finalizó Martínez.
