Un informe oficial revela que el empleo no registrado alcanza al 43% de los trabajadores en los principales aglomerados urbanos, con mayor incidencia en mujeres, jóvenes y adultos mayores.
Según los últimos datos del INDEC, la informalidad laboral afecta a cerca de 5,8 millones de personas en los 31 aglomerados urbanos relevados. Otras estimaciones extienden esta cifra a más de 9 millones de trabajadores en todo el país. El fenómeno presenta diferencias significativas por género y edad.
La tasa de empleo no registrado es del 44,5% para las mujeres, frente al 41,8% en los hombres. Entre los jóvenes de hasta 29 años, la informalidad alcanza el 58,4%, siendo ligeramente superior en las mujeres jóvenes (59,7%) que en los varones (57,3%). En el otro extremo etario, entre los mayores de 65 años, la tasa es del 58%, llegando al 61,6% en el caso de las mujeres de esa edad.
El economista Lorenzo Sigaut advirtió sobre un deterioro en la cantidad y calidad del empleo. «Aumentó el desempleo y subió la informalidad», señaló, en referencia al incremento de la desocupación al 7,5%, su nivel más alto desde fines de 2020.
El informe detalla que la informalidad se concentra en sectores con menor calificación y mayor intensidad de mano de obra. El servicio doméstico lidera con un 78% de trabajadores sin registrar, seguido por la construcción (73,8%), hoteles y restaurantes (59,7%) y comercio (52,6%). En contraste, las actividades con menor incidencia son la enseñanza (14%) y los servicios sociales y de salud (20,8%).
El trabajo por cuenta propia presenta una alta informalidad, con un 63,3% de no registrados. El tamaño de la empresa también es determinante: en unidades de hasta cinco personas, el 69,5% de los trabajadores es informal, mientras que en compañías de más de 40 empleados la cifra desciende al 7,4%.
Este avance de la informalidad se produce en un contexto de recuperación parcial de la actividad económica. Sin embargo, analistas como el economista Santiago Casas señalan que este crecimiento convive con una «recesión de demanda» en sectores clave e intensivos en mano de obra como el comercio, la construcción y la industria.
