En su alocución dominical, el Pontífice pidió el cese de las hostilidades en Sudán, Ucrania y Líbano, destacando el principio de humanidad y la obligación de proteger a las víctimas inocentes.
El Papa León XIV reclamó este domingo el cese de las guerras y exigió proteger a las víctimas civiles, durante el rezo del Regina Caeli ante miles de fieles en la Plaza de San Pedro. El Pontífice subrayó que el principio de humanidad, reconocido en las leyes internacionales, conlleva la «obligación moral de proteger a la población civil de los atroces efectos de la guerra».
Con especial énfasis en el tercer aniversario del inicio del conflicto en Sudán, el Papa exclamó: «¡Cuánto sufre el pueblo sudanés, víctima inocente de este drama inhumano!». Renovó su llamado urgente a las partes beligerantes para que callen las armas e inicien, “sin precondiciones, un diálogo sincero destinado a detener cuanto antes esta guerra fratricida”.
En su alocución, el obispo de Roma también dirigió su atención al «drama» del pueblo ucraniano, pidiendo a la comunidad internacional que no cese su apoyo y rogando para que «la luz de Cristo traiga consuelo a los corazones afligidos».
Del mismo modo, León XIV hizo un llamamiento por el Líbano, país que atraviesa días de dolor y miedo, instando a las partes en conflicto a «cesar el fuego y a buscar con urgencia una solución pacífica».
Finalmente, el Santo Padre solicitó a los presentes que lo acompañen con la oración en su viaje apostólico a África, que se inicia este lunes 13 de abril, y que abarcará visitas oficiales a Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial.
