El gobierno provincial confirmó la continuidad del programa de comedores, aunque advierte que el desayuno y la merienda escolar no cuentan con garantías de financiamiento nacional. El alto costo y la falta de transferencias coparticipables complican la situación.
El panorama es distinto para el programa de desayuno y merienda escolar, el cual no cuenta con garantías de financiamiento por parte del gobierno nacional. El ministro Menem advirtió que la provincia no tiene confirmaciones sobre estos fondos, que anteriormente se cubrían mediante la ley de fondos solidarios de gestión alimentaria. A pesar de los intentos por coordinar con el sector empresarial para sostener el servicio, la crisis económica actual y la necesidad de evitar despidos en el sector privado han complicado estas alianzas.
La magnitud del gasto representa el principal obstáculo para la administración provincial. Según las cifras oficiales, el costo diario por alumno oscila entre los 1.500 y 2.000 pesos, lo que se traduce en una inversión de 10.000 pesos semanales por niño. Al multiplicar estos montos por la matrícula total del nivel primario, que alcanza los 55.000 estudiantes, la cifra resultante se vuelve inalcanzable para el presupuesto local. «Hoy la provincia no está en condiciones de afrontar este programa por la universalidad de la matrícula», sentenció el ministro.
En este contexto, la demanda de asistencia inmediata ha desbordado las previsiones habituales. Menem señaló que existe una fuerte necesidad de abrigos y elementos básicos, lo que ha obligado a la cartera de Desarrollo Social a ponerse al frente de un comité operativo de emergencia. El objetivo es dar garantías mínimas en los servicios esenciales, mientras el gobierno local se enfoca en gestionar recursos en un escenario donde la clase trabajadora se encuentra impactada por la inflación.
Respecto a la relación financiera con la Nación, el funcionario indicó que no se han recibido transferencias por fondos coparticipables. La Rioja, junto a otras 11 provincias, ha formalizado un pedido por 85.000 millones de pesos, argumentando que lo enviado hasta el momento es insuficiente para cubrir las necesidades básicas de la población. Menem afirmó que, a nivel nacional, no se percibe una política destinada a resolver los problemas cotidianos de la gente, dejando a las provincias en una situación de vulnerabilidad.
