La Unión de Trabajadores de la Economía Popular llevó a cabo una jornada de protesta con cortes en diversas rutas del país, manifestándose por la eliminación del salario social complementario y su impacto en los sectores vulnerables.
Bajo la consigna «Trabajo sin salario es esclavitud», la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) realizó una jornada de protesta con cortes de ruta en distintos puntos del país. La organización, que agrupa a cartoneros, cooperativistas y trabajadores de comedores comunitarios, busca instalar en la agenda pública su preocupación por la eliminación del salario social complementario, una medida que, según afirman, impacta directamente en cerca de un millón de personas.
Desde la UTEP sostienen que no se trata de beneficiarios de asistencia, sino de trabajadores que generan sus propios ingresos en condiciones precarias. A través de un comunicado, señalaron que cambios previos en el esquema de actualización de este ingreso, desvinculado del Salario Mínimo, Vital y Móvil, ya habían deteriorado su poder adquisitivo. Argumentan que su eliminación podría agravar la situación en los barrios populares.
La secretaria gremial de la organización, Johana Duarte, vinculó la medida con un escenario más amplio de deterioro del mercado laboral y advirtió sobre el impacto en el consumo local. «Es un golpe también a los comercios de cercanía, porque esa plata se vuelca directamente al consumo en los barrios», afirmó. Como ejemplo, mencionó que en la provincia de Chaco, la interrupción de estos fondos implicaría que más de $3.500 millones dejarían de circular en la economía provincial.
La protesta también generó atención por su desarrollo en el contexto de la aplicación del protocolo antipiquetes del Gobierno nacional. La convocatoria tuvo alcance federal, con cortes concentrados en accesos a la Ciudad de Buenos Aires y en capitales provinciales, lo que representó un nuevo episodio de tensión en torno al control del espacio público.
