La cancelación de la agenda pública del presidente estadounidense este fin de semana generó rumores en redes sociales, mientras su equipo desmiente versiones sobre su salud y se mantienen las tensiones en Medio Oriente.
La Casa Blanca suspendió este sábado todas las apariciones públicas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Esta decisión desató una serie de rumores en redes sociales y en la opinión pública estadounidense sobre su estado de salud, en un contexto donde continúan los enfrentamientos en Medio Oriente.
Circuló información no confirmada que sugería que el mandatario había sido trasladado al Centro Médico Militar Nacional Walter Reed. Sin embargo, esta versión fue desmentida de manera oficial por su oficina de prensa.
Contrario a su rutina habitual de viajar a su residencia de Mar-a-Lago, en Florida, para pasar los fines de semana con su familia, Trump permaneció este sábado en Washington. En los últimos meses, la apariencia física del presidente, incluyendo sus manos amoratadas, ha sido objeto de comentarios y especulaciones.
Al respecto, Steven Cheung, uno de sus asistentes, publicó un mensaje en la red social X afirmando: «Nunca ha habido un presidente que haya trabajado más duro por el pueblo estadounidense que el presidente Trump. En este fin de semana de Pascua, ha estado trabajando sin parar en la Casa Blanca y el Despacho Oval. Dios lo bendiga».
Mientras tanto, Trump enfrenta presión por la situación internacional. Este sábado ratificó un ultimátum al gobierno de Irán para que acepte un acuerdo de paz o abra el estrecho de Ormuz, una ruta crucial para el transporte de petróleo a nivel global. Además, se analiza una posible invasión terrestre en la isla de Kharg y otras ubicadas en el estrecho, una medida que podría escalar el conflicto existente.
