El presidente estadounidense vinculó la medida a una posible baja en los precios de los combustibles y osciló entre amenazas militares y disposición a negociar.
Al ser interrogado sobre los altos precios de los combustibles en Estados Unidos desde el inicio de la guerra, el presidente Donald Trump declaró: «Todo lo que tengo que hacer es irme de Irán, y lo haremos muy pronto, y (los precios) se vendrán abajo». A continuación mencionó un plazo de «dos, quizá tres semanas».
«Queremos eliminar absolutamente todo lo que tienen. Es posible que lleguemos a un acuerdo antes de eso, porque vamos a atacar puentes, y ya hemos atacado algunos; atacaremos algunos puentes, tengo un par de puentes muy buenos en mente», afirmó. «Pero si ellos se sientan a la mesa, será bueno. Aunque no importa si vienen o no», aseveró.
El mandatario, cuyos ataques conjuntos con Israel abrieron una de las crisis bélicas más serias en Oriente Medio en décadas, ha alternado entre las amenazas y la disposición a negociar con el régimen de Teherán. Trump ha presentado un plan de 15 puntos a los nuevos líderes iraníes, que incluye el cese total de cualquier proyecto para lograr armas nucleares, el desmantelamiento de buena parte de sus capacidades balísticas y el fin del patrocinio de grupos armados que desestabilizan la región. Irán ha informado que está estudiando esa propuesta.
«Es irrelevante si alcanzamos un acuerdo o no», aseguró finalmente el presidente estadounidense.
