La nueva norma establece con claridad el procedimiento para apelar las sentencias de las Cámaras Nacionales de la Capital Federal, poniendo fin a un conflicto judicial de larga data.
La Ley de Modernización Laboral ha introducido una reforma clave que clarifica el camino de las apelaciones judiciales en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La modificación pone fin a un conflicto institucional entre las Cámaras Nacionales de Apelación y la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Antes de esta ley, existía un debate sobre si las sentencias de las Cámaras Nacionales con sede en la Capital Federal podían ser apeladas directamente ante la Corte Suprema o si, previamente, debían pasar por el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad. Este conflicto se originó a partir de un fallo de la Corte Suprema en el caso «Ferrari vs. Levinas» a fines de 2024, donde la mayoría determinó que el recurso correspondiente era ante el Tribunal Superior porteño.
Dicha decisión fue resistida por las Cámaras Nacionales, que en múltiples resoluciones declararon inadmisibles los recursos presentados ante el Tribunal Superior, generando demoras, mayores costos para los litigantes y un estado de inseguridad jurídica.
La nueva ley soluciona este impasse al disponer expresamente que las sentencias de las Cámaras Nacionales de todos los fueros de la Capital Federal son apelables, cumpliendo los requisitos legales, ante el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad. Además, establece que para acudir a la Corte Suprema, es necesario contar primero con una sentencia de este tribunal local.
De esta manera, el Congreso de la Nación ha dado un marco legal claro a lo resuelto por la Corte Suprema, ratificando su criterio. Se espera que, con esta modificación, se normalice el procedimiento de apelaciones y se agilice el proceso para obtener sentencias definitivas.
