viernes, 6 marzo, 2026
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Milei prepara la designación de 200 jueces con la llegada de Mahiques: la negociación en el Senado

Con la llegada de Juan Bautista Mahiques al Ministerio de Justicia, el gobierno de Javier Milei busca agilizar el nombramiento de unos 200 jueces federales y nacionales, un paso necesario para cubrir las numerosas vacantes que afectan el funcionamiento del Poder Judicial pero que requerirá de nuevas negociaciones en el Senado en torno a los cargos más sensibles.

Milei le tomó juramento este jueves a Mahiques como reemplazo de Mariano Cúneo Libarona. El ascenso del hasta ahora procurador general de la Ciudad fue obra de la poderosa secretaria General de Presidencia, Karina Milei, quien se impuso una vez más sobre el asesor presidencial Santiago Caputo que promovía para ese cargo al exjuez y ex dirigente del PRO -convertido en libertario- Guillermo Montenegro.

El Gobierno espera que la llegada de Mahiques agilice la cobertura de los más de 360 cargos judiciales vacantes, entre jueces y fiscales. Representan alrededor del 35% de todos los cargos del Poder Judicial, según estimaciones oficiales. Los candidatos a esos cargos son evaluados por el Consejo de la Magistratura, que luego remite las ternas al Presidente para que elija los pliegos que enviará al Senado para su aprobación.

Fuentes parlamentarias adelantaron a iProfesional que los pliegos ingresarían «por tandas» y que, como ya hay 203 concursos finalizados y a la espera del visto bueno de Milei, la primera sería aproximadamente de esa cantidad. En la Cámara alta aún no saben con exactitud cuándo los recibirán, pero entienden que el cambio en el Ministerio de Justicia acelerará las cosas.

Javier Milei va por la designación de nuevos jueces: quiénes tendrán un rol clave en esa tarea

Junto con Mahiques asumió como viceministro de Justicia Santiago Viola, apoderado de La Libertad Avanza y abogado de confianza de Karina Milei. Viola reemplaza en ese cargo a Sebastián Amerio, un soldado de «Las Fuerzas del Cielo» que le permitía a Santiago Caputo manejar la cartera judicial. Horas más tarde, el Presidente ensayó un equilibrio en esa interna, al nombrar a Amerio como nuevo procurador del Tesoro, jefe de los abogados del Estado. 

De esta forma Karina Milei desplazó a Caputo y se hizo con el control del Ministerio de Justicia a través de un funcionario judicial con múltiples vínculos políticos como es Mahiques -hijo del camarista Carlos Mahiques- y de un «comisario» de su riñón como Viola. Todo esto con el asesoramiento de Eduardo «Lule» Menem, su mano derecha y operador parlamentario.

Menem es una pieza clave de la ingeniería política que requiere la designación de más de 200 jueces, no solo porque conoce bien el el Senado, donde trabajó para su tío Eduardo Menem durante dos décadas, sino porque además allí le responde el senador riojano de La Libertad Avanza Juan Carlos Pagotto, que preside la estratégica Comisión de Acuerdos donde se tratan los pliegos judiciales.

«Pagotto es Lule cien por cien», aseguran en la Cámara alta. Según las fuentes consultadas, la semana próxima el riojano será ratificado al frente de esa estratégica comisión, con lo que la mano derecha de Karina Milei estará metido de lleno en las gestiones para hacer avanzar la designación de los nuevos jueces y fiscales.

Los cargos más importantes a llenar y la negociación que se abre en el Senado

Este jueves el bloque de senadores de La Libertad Avanza que encabeza Patricia Bullrich mantiene una reunión para empezar a diagramar la estrategia que seguirán en este nuevo período de sesiones ordinarias que Milei dejó inaugurado el pasado domingo.

Sin proyectos de alto impacto -hasta ahora- en la agenda, el trabajo de la Comisión de Acuerdos y el tratamiento de los pliegos judiciales se perfilan como una de las prioridades del oficialismo, donde saben que si bien hace falta una mayoría simple para el nombramiento de los jueces, igualmente tendrán que volver a abrir negociaciones con los bloques dialoguistas.

Usualmente, los fueros menos conflictivos a la hora de cubrir vacantes son los de Familia, de Seguridad Social y -a veces- el Civil y Comercial. Eso lo saben todos los senadores y, por tanto, también lo entienden Mahiques y Menem. Otros como el Penal Económico o el Contencioso Administrativo generan más discusión, mientras que el del Trabajo puede ser algo más sensible hoy en día para el Gobierno por los amparos que pueden aparecer contra la ley de reforma laboral recién aprobada.

En tanto, los más observados por el Gobierno y por el Senado son los de Comodoro Py, por donde transitan las causas más incómodas para el poder político. Allí hay juzgados que, debido a las vacantes, están subrogados actualmente por jueces de peso como Daniel Rafecas, Ariel Lijo -ex candidato de Milei a la Corte Suprema- o Julián Ercolini.

Las negociaciones más difíciles del oficialismo para conseguir la mayoría girarán en torno a esos cargos y a los juzgados con asiento en las distintas provincias, donde los gobernadores tratarán de tallar en los nombres que se elijan. Como viene ocurriendo en todos los debates, mandatarios como los de Córdoba, Neuquén, Salta o Catamarca manejan votos clave para los objetivos de LLA.

Los nombramientos de jueces primero, procurador general después: el plan del Gobierno

Como contó iProfesional, si el oficialismo consiguiera acercar a todos los senadores que están por fuera de la bancada kirchnerista/peronista puede alcanzar 47 votos, uno menos que los dos tercios requeridos para la designación de otros cargos judiciales mucho más importantes: los de la Corte Suprema -donde hay dos vacantes- y el del procurador General, jefe de los fiscales.

No obstante, el Gobierno quiere avanzar primero con la cobertura de los juzgados y fiscalías. Tiene lógica: más lugares para «repartir» en las negociaciones y un seguro de primera instancia para Milei, que podrá empezar a nombrar algunos jueces más o menos afines como han hecho todos los presidentes anteriores a él.

Un detalle no menor en ese sentido es que en la Justicia transitan al menos dos causas delicadas para el mandatario y para Karina Milei: la referida a la presunta estafa de la cirptomoneda $LIBRA y la que investiga el supuesto cobro de coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), donde ya está imputado el extitular del área y amigo de Milei, Diego Spagnuolo.

En ese contexto, la designación del procurador General quedará para más adelante. En ese cargo sigue de forma interina desde 2017 Eduardo Casal, quien llegó de la mano del gobierno de Mauricio Macri tras la forzosa renuncia de Alejandra Gils Carbó.

Al Gobierno le interesa cubrir ese puesto porque los fiscales son quienes están a cargo de las investigaciones judiciales en el nuevo sistema acusatorio que Milei quiere extender cuanto antes a todo el país (hoy solo rige en algunas provincias), según adelantó el último domingo en su discurso ante el Congreso.

Pero el oficialismo no se meterá ahora en esa misión, para la cual requiere asegurarse 48 votos en el Senado. Hoy no está lejos de ese número, pero igualmente necesitará a un consenso con todo el arco no kirchnerista más un voto, que por ahora todavía está aquel otro sector. La negociación en torno a la primera tanda de pliegos de jueces y fiscales es el objetivo inmediato y, de paso, servirá como un primer sondeo para esa otra gestión.

De esta forma, Javier Milei se prepara para dar un paso clave de toda gestión como es la designación de jueces y, en este caso, de una cantidad muy significativa. El desembarco de Juan Bautista Mahiques en el Ministerio de Justicia es el primer avance en esa dirección pero falta aún la negociación para lograr el visto bueno del Senado.

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