Un informe del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA) reveló que la cantidad de nacimientos en el país se redujo un 44% en los últimos diez años, pasando de un promedio de 737 mil bebés anuales entre 2003 y 2015 a 413 mil en 2024. El estudio advierte sobre las consecuencias en los sistemas previsional, de salud y educativo.
La caída en la cantidad de nacimientos en Argentina se ha consolidado como un fenómeno persistente. Según un reporte del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA), basado en datos de las estadísticas vitales del Ministerio de Salud de la Nación, el número de recién nacidos se redujo un 44% en los últimos diez años.
Las cifras oficiales indican que entre 2003 y 2015 nacían en promedio aproximadamente 737 mil niños por año en el territorio nacional. En 2024, en cambio, nacieron 413 mil niños. El centro de estudios señaló que este fenómeno se da a nivel mundial y que difícilmente se pueda revertir con políticas de pronatalidad.
El informe de IDESA sostiene que la caída en el número de nacimientos agrega presión sobre el sistema previsional. En Argentina rige un modelo de reparto, donde los adultos en actividad pagan las jubilaciones de los mayores con la expectativa de que los niños paguen las suyas cuando sean ancianos. Al reducirse la base de la pirámide poblacional, el esquema se vuelve no sustentable. El sistema previsional local está compuesto por el régimen nacional, 13 cajas provinciales, 29 cajas municipales y 82 cajas de profesionales.
En el ámbito de la salud, el estudio advierte que el PAMI fue diseñado en 1971, cuando la cantidad de niños triplicaba a los mayores de 60 años. La estructura financiera actual, que asigna el 9% del salario de los activos para obras sociales y prepagas y el 5% para PAMI al jubilarse, resulta insuficiente para una población envejecida. Además, los cuidados geriátricos no cuentan con mecanismos institucionales de cobertura social.
En educación, el informe critica que los sistemas provinciales continúan formando e incorporando docentes de educación primaria, a pesar de la reducción de la matrícula. Los especialistas plantean que el foco debe estar en modernizar las reglas del trabajo docente para mejorar la calidad de la enseñanza, en lugar de seguir contratando docentes de forma inercial. También se solicita la revisión de las áreas de neonatología y terapias intensivas infantiles en los efectores de salud públicos y privados.
