El Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA elaboró un índice de pobreza multidimensional extrema que combina datos del Censo 2022 y la Encuesta de la Deuda Social Argentina de 2023. El estudio identifica los departamentos con mayor vulnerabilidad socioeconómica, concentrados en las provincias del NOA y NEA.
El informe “Índice de pobreza multidimensional extrema”, realizado por el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA) para LA NACION, combina datos del Censo 2022 y la Encuesta de la Deuda Social Argentina (EDSA-UCA) de 2023. El estudio define la pobreza extrema como el riesgo de concentración de inseguridad alimentaria en hogares particulares y permite localizar núcleos de vulnerabilidad estructural por localidades y departamentos.
El índice calculado utiliza once indicadores censales vinculados a vivienda, servicios básicos, educación, empleo y vulnerabilidad asociada a la infancia. Se expresa en una escala de 0 a 100, donde un número mayor indica mayor vulnerabilidad socioeconómica. El estudio se centra en la estructura del hogar, hacinamiento, situación laboral del jefe de hogar y acceso a derechos fundamentales, sin considerar únicamente los ingresos monetarios.
Los departamentos con hogares en situación más crítica son Ramón Lista (Formosa), Rivadavia (Salta), Sarmiento (Formosa), San Martín (Santiago del Estero), Santa Catalina (Santiago del Estero) y Figueroa (Santiago del Estero). Las regiones con peores índices son el NOA (39,5) y el NEA (38,1), superando a la región pampeana (30,0), el AMBA (29,9) y la Patagonia (29,6).
A nivel provincial, las jurisdicciones con mayores índices de vulnerabilidad son Santiago del Estero (42,5), Formosa (40,9), Salta (40,9), Jujuy (40,5) y Chaco (39,1). En estas provincias, los porcentajes de hogares con niños y adolescentes superan el 50%.
Ianina Tuñón, responsable del Barómetro de la Deuda Social de la UCA y una de las autoras del informe, afirmó: “Es muy relevante trabajar con índices a nivel censal porque es casi la única oportunidad de mostrar una radiografía de la Argentina y hacer justicia a lugares que nunca son relevados por la EPH. Y nos permite hablar de esta pobreza más estructural que es mucho más estable que las cifras de la pobreza monetaria que periódicamente muestra el Indec”.
Ángel Nicolai, ministro de Desarrollo Social de Santiago del Estero, declaró: “Este informe representa un mapa de dificultades estructurales que nadie desconoce que nuestra provincia tiene desde hace mucho tiempo. En el índice, pensemos que la media del país está en 32 y el NOA está en 39. Es decir que no estamos hablando de los niveles más altos de pobreza extrema que serían los valores de 100”. Agregó: “Si bien aparece quizás la provincia con un alto índice de pobreza extrema en términos multidimensionales, hay que destacar las mejoras que existieron durante todo este tiempo y que todavía el camino es largo para efectivamente llevar adelante mayor progreso e inversión en materia de desarrollo social”.
Pablo Chanetta, integrante de la Asociación para la Promoción de la Cultura y el Desarrollo que trabaja con pueblos originarios en Formosa, sostuvo: “Lo que estamos viendo es que las situaciones de hambre se han intensificado. Hay comunidades que hace unos años estaban pescando y cazando y hoy están mariscando en los basurales para conseguir comida”.
Jerónimo Chemes, fundador de La Chata Solidaria, una ONG que brinda asistencia a familias del Impenetrable chaqueño, indicó: “Estamos hablando de que la inteligencia artificial va a venir a solucionar el mundo, mientras que en nuestro propio país hay gente que tiene que salir a cazar para comer”.
Santiago García Pintos, fundador de la ONG Cynnal, que trabaja en el Salado Norte de Santiago del Estero, señaló: “Las viviendas son una deuda pendiente. Todavía sigue habiendo muchos ranchos que tienen techos de ramadas, con niveles altísimos de contagio de Chagas por las vinchucas. La mayoría no tienen puertas ni ventanas para protegerse de los animales y a eso hay que agregarle que no hay baño. También es crítica la falta de acceso al agua potable”.
Diego Bustante, fundador de Pata Pila, una ONG que asiste a comunidades originarias y criollas en Santa Victoria Oeste (Salta), afirmó: “En esta zona, todos los operativos para obtener el DNI y de Anses se cortaron. Todo se está derivando a Tartagal y Orán, que para muchas familias es prácticamente inalcanzable. La cadena es directa porque sin DNI no hay Asignación Universal por Hijo, y sin asignación no hay módulo alimentario”.
LA NACION contactó al Ministerio de Capital Humano de Nación y a los gobiernos de Salta y Formosa para obtener información sobre programas destinados a combatir la pobreza extrema, pero no obtuvo respuesta.
