La decimocuarta audiencia del juicio por la muerte de Diego Maradona se centra en la internación domiciliaria. Un cirujano declaró que Leopoldo Luque no estaba a la altura para operar al Diez.
El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona continúa este martes en los Tribunales de San Isidro. A partir de las 10:00, se realiza la decimocuarta audiencia del debate oral, con el foco en la internación domiciliaria y la cadena de mandos responsable del cuidado del exfutbolista.
Los fiscales buscan recolectar pruebas para sostener la acusación de homicidio con dolo eventual. Para ello, declararán un médico cirujano vinculado al entorno del abogado Víctor Stinfale y dos empleados administrativos de la empresa de medicina privada Swiss Medical.
Actualmente, el tribunal juzga la responsabilidad de siete profesionales de la salud: Leopoldo Luque (neurocirujano), Agustina Cosachov (psiquiatra), Nancy Forlini (médica coordinadora de Swiss Medical), Pedro Di Spagna (médico clínico), Carlos Díaz (psicólogo), Ricardo Almirón (enfermero) y Mariano Perroni (coordinador de enfermeros).
El testigo central de la fecha es Rodolfo Benvenuti, cirujano que integró el equipo médico que operó a Maradona del hematoma subdural en la Clínica Olivos. Benvenuti fue testigo directo de la reunión médica donde se aprobó el traslado del Diez al barrio cerrado San Andrés, en Tigre. Benvenuti retoma su declaración, que había quedado en pausa tras el testimonio de Marina Flichman, gerente de Riesgo y Calidad Médica de Swiss Medical, quien afirmó que la internación en Benavídez no era una opción segura.
En instancias previas, Benvenuti afirmó que consideró que Leopoldo Luque, principal imputado, no estaba a la altura de las circunstancias para encabezar la cirugía del excampeón del mundo.
Por otra parte, los empleados administrativos Enrique Esteban Barrio y Germán Dornelli aportarán documentación y detalles sobre los manejos internos de Swiss Medical, orientados al rol de la coordinadora Nancy Forlini. Sus testimonios adquieren relevancia luego de que la psiquiatra imputada Agustina Cosachov apuntara contra la obra social. En su declaración, Cosachov reveló que varias de las exigencias y requerimientos médicos que ella había solicitado para la atención domiciliaria de Maradona nunca fueron cumplidos por la empresa.
