Una investigación de la Universidad de Buenos Aires y el CONICET elaboró el primer mapa nacional sobre la doble carga de la malnutrición en niños menores de cinco años, con datos de casi un millón de pacientes atendidos en centros de salud públicos.
Un estudio realizado por especialistas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y el CONICET fue publicado en la revista científica Spatial and Spatio-temporal Epidemiology. La investigación elaboró el primer mapa nacional sobre la denominada “doble carga de la malnutrición”, un fenómeno que combina retraso en el crecimiento y sobrepeso infantil en niños menores de cinco años.
El análisis utilizó datos de casi un millón de niños atendidos en más de siete mil centros de salud públicos de todo el país. Según los resultados, las regiones con mayores niveles de esta problemática se encuentran en el sudoeste de la Patagonia y en distintos departamentos del centro y norte argentino.
“El objetivo de nuestro trabajo es identificar las inequidades territoriales en la doble carga de la malnutrición a nivel poblacional entre niños menores de cinco años cubiertos por el sistema público de salud”, explicó Gerardo Cueto, integrante del Grupo de Bioestadística Aplicada de Exactas UBA.
El relevamiento mostró que el retraso en el crecimiento infantil alcanza un promedio nacional del 11,4%, aunque en algunos departamentos supera el 50%. En paralelo, el sobrepeso infantil registra un promedio del 14,2%, también con diferencias marcadas entre regiones.
De acuerdo con el informe, las provincias del norte argentino concentran los índices más elevados de baja talla infantil, mientras que el sobrepeso se presenta con mayor frecuencia en zonas de la Patagonia y del centro del país. En el Área Metropolitana de Buenos Aires se detectaron contrastes significativos: en los sectores centrales el retraso del crecimiento promedia el 7,2%, mientras que en las áreas periféricas asciende al 14,1%. En el caso del sobrepeso, los valores pasan del 11,3% al 14,8% entre una zona y otra.
El estudio indicó que estas diferencias reflejan inequidades estructurales relacionadas con las condiciones socioeconómicas y el acceso desigual a una alimentación saludable. También subrayó la importancia de desarrollar políticas públicas focalizadas para abordar simultáneamente la inseguridad alimentaria, el acceso a alimentos saludables y las desigualdades territoriales que afectan a la niñez argentina.
