Demian Reidel, exjefe del Consejo de Asesores del Presidente, está siendo investigado por consumos millonarios realizados con tarjetas corporativas de la empresa estatal. La causa está a cargo del juez federal Daniel Rafecas.
La investigación judicial a cargo del juez federal Daniel Rafecas apunta a consumos considerados “ajenos al objeto social” de la compañía y “sin finalidad institucional”, según consta en el expediente. La causa se transformó en un nuevo foco de tensión para el Gobierno nacional, ya que Reidel integró el círculo de confianza de Javier Milei y ocupó la jefatura del Consejo de Asesores del Presidente.
La investigación se centra en consumos realizados con cerca de 100 tarjetas corporativas entre marzo de 2025 y febrero de 2026, período que coincide con la gestión de Reidel al frente de Nucleoeléctrica. Entre los gastos bajo análisis aparecen compras en free shops por US$5.957, consumos en tiendas de ropa como Adidas, Reebok, Primark y El Corte Inglés por más de US$1.200, además de estadías en hoteles cinco estrellas en ciudades como San Francisco, Viena, Miami, Singapur y Washington. También figuran gastos en pubs y locales gastronómicos, como un consumo de US$765 en “El pub pirata”, en Madrid, además de adelantos en efectivo por más de $60 millones.
La documentación salió a la luz tras la difusión de un informe incluido en la gestión de la Jefatura de Gabinete, encabezada por Manuel Adorni, donde se detallaron los movimientos realizados con tarjetas corporativas de la empresa estatal. Demian Reidel estuvo al frente de Nucleoeléctrica desde el 23 de abril de 2025 hasta el 9 de febrero de 2026. Su salida se produjo en medio de cuestionamientos internos y denuncias por presuntos sobreprecios en contrataciones realizadas durante su administración. Tras su alejamiento, fue reemplazado por Juan Martín Campos, especialista en seguridad nuclear y ex titular de Dioxitek.
En el oficialismo argumentaron que la salida formaba parte de una reorganización del área nuclear y señalaron que Reidel podría volver a enfocarse en tareas vinculadas al asesoramiento presidencial. Antes de ser imputado formalmente, el economista rechazó las acusaciones y negó haber realizado gastos personales con tarjetas de la empresa. “Mis resúmenes de tarjeta corporativa no muestran ningún gasto personal. Cero discotecas ni servicio de playa ni free shop ni nada”, escribió en su cuenta de X. El exfuncionario sostuvo además que las publicaciones periodísticas “mezclan datos de todas las tarjetas de la empresa” y denunció una intención de atribuirle consumos ajenos. “Intentar asignármelo a mí es mala fe absoluta”, afirmó.
Fuentes judiciales señalan que, más allá de la autoría material de cada consumo, la investigación podría avanzar sobre las responsabilidades de conducción dentro de la empresa estatal. En ese contexto, en tribunales recuerdan la jurisprudencia fijada en la causa Vialidad, donde se analizó la responsabilidad de funcionarios jerárquicos sobre maniobras ocurridas bajo su administración.
