El diputado nacional propuso que el peronismo se sume a un frente más amplio de cara a 2025, y elogió al gobernador riojano como un dirigente con proyección nacional.
El diputado nacional Nicolás Trotta se refirió al futuro del Partido Justicialista y planteó la necesidad de una interna abierta que permita definir un liderazgo de cara a los próximos comicios. En declaraciones a medios nacionales, Trotta señaló que el PJ debe ser la «columna vertebral» de una propuesta de desarrollo, pero reconoció que la magnitud de la crisis actual exige un frente que trascienda los límites partidarios.
«En el PJ no sobra nadie, pero no va a alcanzar solo con el peronismo para el desarrollo», afirmó. En ese marco, propuso un esquema de horizontalidad que incluya a todos los sectores representativos del movimiento, mencionando a referentes como Cristina Fernández de Kirchner, Axel Kicillof, Sergio Uñac y Ricardo Quintela. Para Trotta, la definición del liderazgo debe darse a través del voto popular: «La manera de definirlo en democracia es a partir del voto de la sociedad. Una interna abierta, y quien gane, sea el candidato a presidente».
Al ser consultado sobre el gobernador de La Rioja, Trotta no escatimó elogios y lo posicionó en el tablero nacional. «Quintela tiene mucho para aportar; sería un buen candidato a participar en una interna», aseguró. El legislador recordó que el mandatario riojano fue uno de los primeros en advertir sobre las consecuencias de las políticas actuales. «Mucho de lo que advirtió Quintela se ha desplegado y el costo social es enorme», sostuvo, vinculando estas advertencias con la reciente movilización de personas con discapacidad y el desfinanciamiento de las universidades, hechos que calificó como muestras de la «crueldad y desaprensión» del Estado Nacional.
Finalmente, Trotta expresó su firme preocupación ante proyectos que buscan modificar el financiamiento de los partidos políticos. Si bien defendió las PASO como un instrumento que fortalece la democracia, se mostró tajante contra cualquier intento de privatización institucional. «Las instituciones democráticas tienen que ser sostenidas por la sociedad, o terminan transformándose en propiedad de políticos. Cuando los propietarios no son la sociedad, el resultado es negativo. Este proyecto es un paso muy peligroso», sentenció.
