El director de Recursos Hídricos aseguró que los controles a la actividad minera se realizan cada mes y que el consumo de agua es mínimo, sin afectar glaciares ni ecosistemas de alta montaña.
Respecto a las facultades de inspección, el funcionario fue tajante al señalar que la normativa alcanza a todos los sectores por igual. «El código de agua marca que el uso de agua minero es uno de los puntos clave. Tenemos la facultad de hacer todos los controles, en este caso la minería no está exenta», afirmó Martínez, subrayando que la labor de su área no se limita a visitas esporádicas, sino que responde a un cronograma intensivo de verificación de caudales en todos los ríos que convergen en las cuencas principales.
A diferencia de otros procesos industriales, el director destacó la periodicidad de estas intervenciones para detectar cualquier anomalía de forma inmediata. «Como área técnica hacemos la verificación de esos caudales y ríos mensualmente. No es una inspección anual, sino mensual», precisó. Esta tarea incluye el seguimiento detallado de la disponibilidad de recursos y la calidad del agua, monitoreando tanto los puntos de perforación como los tratamientos aplicados en el terreno.
Finalmente, Martínez llevó tranquilidad sobre el consumo hídrico de las máquinas en las zonas de exploración, comparando el volumen utilizado con una escala logística mínima. «Son pequeñas tomas que no superan los 5 mil a 10 mil litros diarios. Ese volumen de agua no tiene un impacto que altere, o haga un cambio en los glaciares», aseguró, detallando que dicha cantidad equivale a un solo camión cisterna que abastece las piletas de trabajo de la maquinaria, garantizando así la estabilidad de los ecosistemas de alta montaña.
