El acto religioso en honor al pontífice argentino congregó a funcionarios de distintos espacios. La vicepresidenta Victoria Villarruel no asistió, según versiones, para evitar una situación incómoda.
La misa en honor al Papa Francisco, realizada en la Basílica de Luján, congregó a una amplia representación de funcionarios nacionales y de la provincia de Buenos Aires. Entre los presentes se destacaron el vocero presidencial Manuel Adorni y el gobernador Axel Kicillof, quienes ocuparon lugares en distintas hileras. La vicepresidenta Victoria Villarruel no asistió al evento, pese a que su presencia estaba prevista. Según trascendió, la titular del Senado habría decidido no concurrir para evitar una «foto incómoda» junto a un ministro investigado por la Justicia, aunque anticipó que realizará un homenaje al Papa por separado.
El acto se desarrolló con normalidad a partir de las 17 horas, con un salón colmado de fieles. En la primera fila se ubicaron Bartolomé Abdala, presidente provisional del Senado; Martín Menem, titular de la Cámara de Diputados; Manuel Adorni; el ministro del Interior, Diego Santilli; y la jefa de Seguridad, Alejandra Monteoliva, entre otras autoridades nacionales. También estuvieron presentes el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, y el diputado Gabriel Bornoroni.
Por su parte, en otra hilera se ubicó el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, acompañado por intendentes, legisladores y funcionarios de su gabinete, como el senador nacional Eduardo «Wado» de Pedro, el ministro de Trabajo provincial Walter Correa y la secretaria de Cultura, Florencia Saintout.
La homilía estuvo a cargo del arzobispo de Mendoza, Marcelo Colombo, titular de la Conferencia Episcopal Argentina. En su exposición, Colombo destacó la necesidad de aprender del legado del Papa Francisco y de «superar las divisiones» tanto en la sociedad como en el seno de la Iglesia. «Nos alegra y anima a seguir construyendo juntos una patria de hermanos», expresó el religioso. Tras casi una hora, la actividad finalizó entre cantos de los fieles, sin que se registraran incidentes o cruces entre representantes de diferentes espacios políticos.
