La tradicional marca de galletitas trasladará su fabricación a fábricas de terceros, manteniendo la actividad de la planta sanjuanina y su plantilla laboral.
La empresa de alimentos Tía Maruca dejará de fabricar sus productos en su planta propia ubicada en Albardón, San Juan, para adoptar un modelo de producción tercerizada. La decisión responde a una estrategia de reducción de costos en el actual contexto económico, con el objetivo de mantener la viabilidad de la firma.
La planta de Albardón, donde trabajan cerca de 300 personas, continuará operativa bajo la propiedad del empresario Juan Carlos Crovela, quien la adquirió recientemente. Según informaciones de medios sanjuaninos, la nueva gestión saldó deudas con el personal y estabilizó el ambiente laboral. El establecimiento ya no producirá para la marca Tía Maruca, sino que abastecerá a otras compañías del sector.
Por su parte, la marca Tía Maruca, que sigue bajo el control de su fundador Alejandro Ripani, implementará un esquema de producción por encargo en fábricas de terceros, una modalidad habitual en la industria alimentaria argentina.
La empresa, fundada en 1998, atravesó dificultades financieras en los últimos años, incluyendo un concurso preventivo en 2019. En 2024, el grupo Argensun Foods, conocido por la marca de snacks Pipas, adquirió el 50% del capital y tomó el control operativo, regularizando la situación financiera de la firma.
