Los líderes de ambos países acogieron positivamente la tregua anunciada por Estados Unidos, aunque expresaron cautela sobre su durabilidad y pidieron el fin de las hostilidades.
Francia y Pakistán recibieron con beneplácito el alto el fuego anunciado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para el conflicto entre Israel y el grupo Hezbolá en el Líbano. El presidente francés, Emmanuel Macron, apoyó la medida pero advirtió que podría verse socavada por la continuación de operaciones militares.
«Apoyo plenamente el alto el fuego entre Hezbolá e Israel anunciado ayer por el presidente Trump», declaró Macron. No obstante, manifestó su preocupación de que la tregua «pueda ya verse socavada por la continuación de operaciones», según un cable de la agencia Xinhua. El mandatario francés pidió garantizar la seguridad de las poblaciones civiles, que Hezbolá renuncie a sus armas y que Israel respete la soberanía libanesa.
Por su parte, el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, recibió con satisfacción el anuncio, expresando la esperanza de que abra el camino hacia una paz sostenible en la región. En un comunicado en la red social X, Sharif afirmó que la tregua fue alcanzada mediante esfuerzos diplomáticos y subrayó la importancia del diálogo. Reafirmó el «apoyo inquebrantable de Pakistán a la soberanía e integridad territorial del Líbano» y su respaldo a iniciativas de paz duradera.
El alto el fuego, de diez días, entró en vigor la medianoche del jueves al viernes hora local. Sin embargo, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, afirmó que el objetivo de desarmar a Hezbolá «por medios militares o diplomáticos» sigue vigente, y que las fuerzas israelíes mantendrán el control de las zonas que han ocupado en el Líbano, enfatizando que las operaciones contra el grupo aún no han finalizado.
