Ante la tensión discursiva entre el Papa Francisco y el presidente estadounidense Donald Trump, la administración nacional evita realizar pronunciamientos oficiales, manteniendo una posición de neutralidad.
Frente a la escalada verbal entre el Papa Francisco y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a raíz del conflicto en Medio Oriente, el Gobierno Nacional ha decidido no expedirse sobre el tema y descarta un pronunciamiento oficial. Pese al alineamiento general con Estados Unidos, desde la Casa Rosada aseguran que no habrá comunicación específica sobre esta controversia, en un gesto que evita confrontar con la Iglesia Católica.
El cruce se produjo luego de que el Pontífice pidiera el cese al fuego en la escalada entre Estados Unidos e Irán, afirmando que «no teme» a la administración republicana y que seguirá defendiendo «con firmeza» el mensaje del Evangelio, lo que generó críticas por parte de Trump. Fuentes del Gobierno argentino, consultadas por la Agencia Noticias Argentinas, indicaron que el país no se pronunciará formalmente al respecto, aunque hicieron una referencia irónica al señalar que «como todo emperador tuvo su primer conflicto con la Iglesia Católica».
Si bien el presidente Javier Milei mantiene una sintonía y gestos constantes hacia su par estadounidense, en esta oportunidad y a la espera de una eventual visita del sucesor de Jorge Bergoglio, desde Balcarce 50 prefirieron el silencio. Esta postura contrasta con la de otros referentes de la derecha geopolítica, como la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, quien tomó distancia de las declaraciones de Trump, generando el malestar de este último.
Analistas políticos consideran que, tras varios apoyos y rescates con sello estadounidense, en el oficialismo se busca evitar cualquier roce con el principal aliado internacional del país.
