El gremio de correos y telecomunicaciones denuncia el deterioro de las condiciones laborales y el estancamiento de las negociaciones paritarias, tras un cambio en el feriado sectorial.
El sector de correos y telecomunicaciones de La Rioja se encuentra en estado de alerta y movilización. El Secretario General del gremio, Víctor Aballay, expresó críticas hacia la dirección de la empresa por el cambio de fecha del feriado telepostal y la falta de acuerdos en las negociaciones salariales.
Aballay señaló que un trabajador con diez años de antigüedad no supera un ingreso de 700 mil pesos, en un contexto de alta inflación. El malestar, que comenzó por el corrimiento del feriado tradicional, escaló a una denuncia formal por el deterioro sistemático de las condiciones laborales y la estabilidad de la empresa estatal.
Según el dirigente, el feriado por el Día del Trabajador Telepostal siempre se respetó según el calendario, pero este año la empresa decidió trasladarlo al lunes posterior a Semana Santa. «Nunca se hizo ese corrimiento. Si caía sábado, era sábado», expresó Aballay, titular de FOECYT. Esta decisión, según su visión, afectó la capacidad operativa y el proceso de distribución.
La mayor preocupación del gremio es la licuación del poder adquisitivo. Aballay denunció que las discusiones paritarias están estancadas o se resuelven de forma unilateral por parte de la empresa. Además, advirtió sobre la situación de la delegación de Desiderio Tello, que estaría «camino al cierre».
