El subsecretario de Educación Municipal, Guillermo Pereyra, detalló el acuerdo con la Orden Franciscana para el mantenimiento y recuperación del histórico templo, garantizando su uso religioso y respetando la propiedad.
Luego de las inquietudes manifestadas por vecinos de Las Padercitas, el subsecretario de Educación Municipal, Guillermo Pereyra, brindó detalles sobre el proyecto de intervención en el histórico predio. Según explicó el funcionario, la disminución en la cantidad de frailes dificultó la administración económica y de personal por parte de la Orden Franciscana, lo que derivó en un acuerdo con el municipio para el mantenimiento y la mejora de los caminos y el parquizado.
Pereyra reconoció que pudo existir un «error comunicacional» que generó malestar en la comunidad, pero enfatizó que el objetivo principal es la recuperación del patrimonio sin alterar su estructura original. «Se potenciará la apertura a la continuidad y garantía de uso religioso; esa apertura solo puede estar vinculada a intereses de la orden», aseguró para despejar dudas sobre posibles usos comerciales o privados del monumento histórico nacional.
Sobre las polémicas fotos tomadas en el lugar, el funcionario aclaró que se realizaron para promocionar la recuperación del templo, aunque admitió que el abordaje metodológico pudo ser «inoportuno». En ese sentido, destacó la apertura de Fray Julio y la necesidad de una reunión final con los vecinos: «Llevándoles el convenio, podrán entender el alcance. El sentido de las cláusulas es lo que les dará tranquilidad».
El municipio busca replicar el modelo de preservación utilizado en la ex Estación de Trenes, asegurando que no se afectará la propiedad de la Orden. «Frente a esta situación que se atraviesa, hay que respetar el deseo de la comunidad que no debe ir de la mano de desconocer títulos de propiedad de la orden franciscana», sostuvo Pereyra, remarcando que existe voluntad política y religiosa para avanzar.
Finalmente, se confirmó que las actividades tradicionales del templo están garantizadas una vez que se realicen las tareas de preservación necesarias. «La comunidad desea tener Misa y Catequesis, y la van a tener a medida que se produzcan las preservaciones del lugar. Buscamos preservar, no destruir», concluyó el subsecretario.
