Especialistas destacan la importancia vital del agua para el funcionamiento del organismo y explican cómo calcular la ingesta diaria personal, desmitificando la regla de los dos litros.
El agua es el componente principal del cuerpo humano, representando entre el 50% y el 70% de nuestro peso corporal. Cada célula, tejido y órgano depende de ella para funcionar correctamente. Sin embargo, según afirman especialistas consultados por la Agencia Noticias Argentinas, una gran parte de la población vive en un estado de deshidratación leve sin saberlo.
El agua cumple funciones críticas que van mucho más allá de simplemente calmar la sed. Existe una regla general muy difundida que sugiere tomar 2 litros de agua por día (unos 8 vasos). Si bien es una guía útil, la ciencia moderna indica que la cantidad exacta es personal y variable.
Las necesidades de hidratación dependen de varios factores como el clima, la actividad física, la edad y el estado de salud. A modo de referencia, las recomendaciones generales de ingesta total de líquidos (incluyendo la proveniente de alimentos) son:
- Hombres adultos: Aproximadamente 2.5 litros.
- Mujeres adultas: Aproximadamente 2.0 litros.
- Niños (9-13 años): Aproximadamente 1.9 – 2.1 litros.
- Embarazo y lactancia: Aumenta entre 300 ml y 700 ml adicionales.
Un dato clave es que no todo el agua proviene de la botella. Aproximadamente el 20% de nuestra hidratación diaria proviene de alimentos sólidos, especialmente frutas y verduras como la sandía, el pepino o el tomate.
Para quienes tienen dificultad para alcanzar la ingesta recomendada, los expertos sugieren estrategias como llevar siempre una botella de agua, establecer recordatorios, o consumir infusiones y alimentos ricos en agua.
Mantenerse hidratado es, probablemente, una de las formas más económicas y sencillas de mejorar la salud general y los niveles de energía de manera inmediata.
