Un economista del equipo de Luis Caputo defendió los créditos hipotecarios otorgados a funcionarios, argumentando que se gestionaron bajo las mismas condiciones que para cualquier cliente.
En declaraciones públicas, el economista negó la existencia de beneficios exclusivos y aseguró que la gestión del crédito se realizó bajo las mismas condiciones que rigen para cualquier cliente de la entidad. Núñez justificó la elección del Banco Nación (BNA) por tres factores centrales: la percepción de sus haberes en dicha institución, su condición de cliente previo y la competitividad de las tasas ofrecidas.
«Nuestras familias se endeudaron a 30 años para comprar una vivienda. Fuimos como cualquier ciudadano que es apto para un crédito, a la misma tasa y plazo que el resto», sostuvo el funcionario. El integrante del equipo económico buscó minimizar el impacto de la polémica señalando que los funcionarios involucrados representan menos del 0,2% del total de las 27.000 líneas otorgadas por el BNA.
Núñez, quien registra una deuda inicial de $373.000.000 millones de pesos desde febrero de 2025, remarcó que la entidad lidera el mercado justamente por ofrecer un producto que hoy es «consciente» para todos los argentinos.
Por su parte, el secretario de Finanzas, Federico Furiase, que tiene un crédito por 367 millones de pesos desde agosto de 2025, también defendió su situación personal al aclarar que accedió a un crédito de «segunda vivienda» con una tasa más elevada. El titular de Finanzas vinculó el resurgimiento del crédito hipotecario a la estabilización macroeconómica y al cambio en el comportamiento de los bancos, que pasaron de financiar al sector público a prestarle al sector privado y a las familias.
