Un estudio nacional reciente demuestra que la vacunación durante el embarazo reduce significativamente las hospitalizaciones y casos graves por Virus Sincicial Respiratorio en lactantes menores de seis meses.
El Virus Sincicial Respiratorio (VSR) es la principal causa de infección respiratoria aguda en lactantes y niños pequeños. Aunque la mayoría de los casos son leves, entre un 20% y 30% puede desarrollar bronquiolitis o neumonía durante la primera infección, con riesgo de evolucionar a formas graves. Se trata de un virus muy contagioso que se transmite por contacto con secreciones respiratorias o superficies contaminadas.
Recientemente se publicaron los resultados consolidados del Estudio BERNI II (2024–2025), que evalúa la efectividad de la vacuna contra el VSR aplicada durante el embarazo para prevenir hospitalizaciones y formas graves de enfermedad respiratoria en lactantes menores de seis meses.
A dos años de la incorporación de la vacunación materna contra el VSR al Calendario Nacional de Vacunación, Argentina cuenta con evidencia científica local que confirma el impacto positivo de esta estrategia. Los primeros meses de vida representan el período de mayor riesgo, ya que los lactantes aún no pueden recibir vacunas propias. La vacunación durante el embarazo permite la transferencia de anticuerpos, brindando protección al recién nacido desde el nacimiento.
El análisis incluyó a 1.143 lactantes hospitalizados en 12 centros de salud de distintas regiones del país. Los resultados mostraron que la vacunación materna contra el VSR:
- Alcanzó una efectividad del 62,1% para prevenir hospitalizaciones por infección respiratoria aguda baja (IRAB) por VSR en lactantes de hasta 6 meses.
- Logró una efectividad del 78,5% para prevenir formas graves de IRAB por VSR en ese mismo grupo.
- La protección fue mayor en los primeros 90 días de vida: 75,5% para prevenir hospitalizaciones y 82,1% para prevenir formas graves.
Además, el estudio demostró que la efectividad de la vacuna se mantuvo estable cuando se administró entre las semanas 32 y 36 de gestación, y no se vio afectada al aplicarse junto con otras vacunas del embarazo.
Argentina fue el primer país en incorporar esta vacuna al Calendario Nacional, garantizando el acceso gratuito y equitativo para todas las personas gestantes.
