El diplomático Mohsen Soltani Tehrani abandonó el país tras cumplirse el plazo de 48 horas otorgado por el gobierno nacional. La medida se produce después de críticas de la embajada iraní por la designación de la Guardia Revolucionaria como organización terrorista.
El encargado de negocios de Irán en Argentina, Mohsen Soltani Tehrani, abandonó el territorio nacional este sábado tras ser declarado persona non grata por el gobierno. La Cancillería argentina confirmó la salida del diplomático, quien encabezaba la delegación desde 2021, luego de cumplirse el plazo de 48 horas establecido.
La decisión del Poder Ejecutivo se tomó el jueves pasado, después de que la embajada iraní en Uruguay publicara un comunicado con críticas hacia la Casa Rosada. El texto cuestionaba la designación del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) como organización terrorista.
Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto explicaron que la expulsión respondió a expresiones que contienen «acusaciones falsas, ofensivas e improcedentes contra la República Argentina y sus más altas autoridades». Según el comunicado oficial, las manifestaciones «constituyen una inaceptable injerencia en los asuntos internos de nuestro país y una tergiversación deliberada de decisiones adoptadas conforme al derecho internacional».
La incorporación del CGRI al registro de entidades vinculadas al terrorismo implica, además de una condena política, el congelamiento de activos y la prohibición de operar en el sistema financiero local.
Por su parte, el gobierno iraní advirtió que esta postura «perjudica seriamente las relaciones bilaterales» y calificó la medida como un «error estratégico y un insulto injustificable al pueblo iraní». En su respuesta, Teherán sostuvo que las autoridades argentinas «se convirtieron en cómplices de los crímenes cometidos» por sus aliados internacionales.
La Cancillería argentina recordó que figuras clave de la Guardia Revolucionaria, como Ahmad Vahidi, poseen pedidos de captura internacional de Interpol por su participación en el ataque a la AMIA de 1994.
