Nació en Morón, distrito vecino de La Matanza, donde vivió gran parte de su vida con sus padres. Hijo de costurera que se las rebuscó siempre con una changuita acá y allá mientras cuidaba a sus hijos. Actualmente está jubilada, aunque hace trabajos de costura porque no llega a fin de mes. Su papá es portero durante largas jornadas aunque su sueldo no alcanza la canasta básica familiar. Fernando estudió en la Universidad Nacional de La Matanza, a lo largo de toda su carrera tuvo diversos empleos, en su mayoría trabajos precarizados, para sostener sus estudios. Entraba a las seis o siete de la mañana a la fábrica, luego cursaba cuatro horas varios días de la semana.
En la Universidad se organizó junto a sus compañeros, en En Clave Roja. Participaron de la pelea por recuperar el Centro de Estudiantes de manos del peronismo, denunciaron la escuela de policías que funciona en esa universidad pública, y peleó en defensa de una universidad pública para los hijos de las familias de trabajadores a los que se les hace tan difícil poder terminar una carrera. Fue parte de los miles de estudiantes que lucharon contra el macrismo y su propuesta de presupuesto 0% para las universidades.
Con su ambo blanco, Fernando ( Firu es su apodo ) sale de su turno del hospital Paroissien, toma el colectivo sobre la Ruta N°3, luego el subte, y llega a la concentración por el pase a planta de todos los trabajadores precarizados, residentes y becarios de la provincia de Buenos Aires. Es residente en el Hospital Paroisisen, junto a miles de trabajadores de la salud, se organiza por el reclamo salarial y por continuidad laboral de residentes. Acompaña la lucha de los becarios que pelean por su pase a planta: son más de 20 mil trabajadores de salud, que en algunos casos cobran menos de 500 mil pesos por mes.
La salud pública es uno de los sectores más atacados por el gobierno nacional de Javier Milei con su ministro pro empresario de salud privada Mario Lugones y la Provincia de Buenos Aires no es la excepción. De la mano de Axel Kicillof y su ministro de salud Nicolás Kreplak, las condiciones laborales para el personal que se desempeña en los hospitales públicos, centros de salud y otras dependencias como geriátricos, es cada vez más precaria. En la Provincia la salud pública se deteriora a pasos agigantados, lo que está en juego es qué nivel de atención se le brindará a miles de familias y jubilados que van a los hospitales públicos.
Las residencias no son solo de especialidades médicas, muy por el contrario hay cientos de residentes en la PBA de psicología, trabajo social, farmacia, bioquímica, fonoaudiología, arquitectura, entre otras y si bien desde el discurso del sanitarista Kreplak se denuncia al “modelo médico hegemónico”, en la realidad son las especialidades no médicas las peores remuneradas, las que tienen menos acceso a cargos de residencia y a las que no se les asegura la continuidad laboral. El reclamo de trabajadores estatales, que en 5 años de gobierno de Kicillof perdieron 28 puntos de salario (más otros 30 que ya habían perdido con Vidal) es por el pase a planta de todos los trabajadores de la salud, salarios básicos iguales a la canasta familiar, turnos de seis horas y reparto de las horas de trabajo entre todos los trabajadores de la salud para enfrentar la desocupación y el pluriempleo.
En la Matanza, señala Fernando: “Junto a mis compañeras de La Marrón Salud acompañamos la lucha de las trabajadoras municipales, enfermeras que cobran 400 mil, 500 mil pesos, sueldos miserables responsabilidad del intendente Fernando Espinoza, realizan pluriempleo para poder llegar a fin de mes, mientras los sindicatos del peronismo no convocan un plan de lucha serio para repudiar esta precarización laboral”. Acompañó la lucha de los trabajadores municipales, en los cortes que convocaron los trabajadores de la empresa Secco, a las convocatorias del Garrahan y del Bonaparte, y junto a las trabajadoras del hospital Posadas que pelean contra los despidos. “Con mis compañeros candidatos del Frente de Izquierda, queremos mantener y ganar más bancas como puestos de lucha. Porque nosotros siempre estamos con los trabajadores y jubilados, sin coimeros ni panqueques”.