sábado, 20 abril, 2024
InicioPolíticaCambio de ritmo, racionalidad y apertura: una radiografía de las campañas de...

Cambio de ritmo, racionalidad y apertura: una radiografía de las campañas de Milei, Bullrich y Massa

El candidato de La Libertad Avanza transformó su retórica con alianzas en “la casta”; unido al kirchnerismo, el ministro de Economía aseguró que podría incluir al PRO en su Gobierno; la postulante de JxC apuntó a un equilibrio entre renovación (contra Massa) y estabilidad (contra Milei).

Gonzalo Aziz

21 de octubre 2023, 04:49hs

Javier Milei, Patricia Bullrich y Sergio Massa se disputan la presidencia de la Nación.

Javier Milei, Patricia Bullrich y Sergio Massa se disputan la presidencia de la Nación. (Foto: Télam)

Este domingo, la Argentina elige presidente y renueva bancas en su Congreso Nacional. Además, cierra otro capítulo de una campaña muy particular que podríamos graficar de la siguiente manera:

El recorrido de una campaña trifásica. (Gráfico: Gonzalo Aziz).

El recorrido de una campaña trifásica. (Gráfico: Gonzalo Aziz).

El cuadro pretende demostrar con mucha claridad el recorrido de una campaña trifásica. Son tres campañas en una. Una primera fase destinada a trabajar las PASO. Una segunda fase abocada a las elecciones generales de esta semana. Y una eventual tercera fase dedicada a la estrategia del balotaje.

Leé también: Milei cerró su campaña: el pedido a los militantes, el enojo con una candidata y el escándalo que no fue

En este complejo escenario, es innegable que los tres candidatos más sólidos recalibraron su brújula electoral. Recorremos esa línea temporal desde las pre-PASO, pasando por las PASO y las generales, vislumbrando un posible balotaje. Tomemos por caso a Milei, quien arrancó con una retórica vehemente, cargada de expresiones que para muchos rozaban lo inapropiado. Pero la política, como el tango, tiene su pausa y su cambio de ritmo. Lo vimos en Milei con la incorporación de Guillermo Francos -hombre de extensa trayectoria política y aceitados vínculos con lo que Milei llama “la casta”- a su equipo, un guiño claro hacia la institucionalidad y el establishment.

Los candidatos Javier Milei, Victoria Villarruel y Ramiro Marra. (Foto: REUTERS/Matías Baglietto)

Los candidatos Javier Milei, Victoria Villarruel y Ramiro Marra. (Foto: REUTERS/Matías Baglietto)

Este giro puede interpretarse como un claro intento de abrazar a los sectores con los que previamente chocaba, y demostró que, incluso en la polarización, hay espacio y necesidad para la racionalidad y la construcción de puentes. La alianza con Luis Barrionuevo también dejó en claro su necesidad de fiscalización electoral y su búsqueda de arraigo en el movimiento obrero, una estrategia que podría rendir frutos o, en cambio, dejarlo en tierra de nadie.

Convocar a Guillermo Francos como eventual ministro del interior es, en definitiva, una manera de decir implícitamente que está trabajando en pos de los acuerdos, de lo racional y no de la polarización que, en definitiva, es netamente emocional.

Leé también: Entre balances y una última arenga, Bullrich entra a la veda y se prepara para un domingo con final abierto

Por su parte, Massa demostró que las alianzas no son estáticas. Comenzó con una fuerte afinidad kirchnerista, se codeó con figuras como Máximo Kirchner y otros líderes de La Cámpora. Pero, a medida que avanzó la campaña, esa imagen comenzó a diluirse hasta mostrar una apertura hacia un supuesto acuerdo nacional y alianzas con otros sectores. Llegó a decir que en un eventual gobierno suyo habrá gente del PRO. Sin dudas, su búsqueda de una postura más conciliadora lo diferenció de otros y hoy se anima hasta proponer un “gran acuerdo nacional”.

Sergio Massa hizo su cierre de campaña en una fábrica de Pilar. (AP Foto/Natacha Pisarenko)

Sergio Massa hizo su cierre de campaña en una fábrica de Pilar. (AP Foto/Natacha Pisarenko)

Patricia Bullrich, por otro lado, se encontró en un terreno más resbaladizo, entre Massa y Milei. La candidata de Juntos por el Cambio tuvo que sortear un camino sinuoso y enfrentó el desafío de mantener su postura nítida sin caer en los extremos. Por eso, eligió poner énfasis en la idea del “cambio racional”, lo que apunta a un equilibrio entre renovación (contra Massa) y estabilidad (contra Milei).

Eso se notó mucho en su apelación a dos conceptos: orden y racionalidad. “El cambio posible”, “el cambio real”, “el cambio factible”. Eso le permitió asociar “fin del kirchnerismo” con “estabilidad”. Bullrich bajó el índice de combatividad en su imagen electoral para salir a buscar los votos radicales y larretistas, al tiempo en que tuvo que zigzaguear para buscar seguir confrontando con Massa y Milei al mismo tiempo. Ardua tarea que , claramente, la desgastó mucho.

Bullrich corre de atrás según la mayoría de las encuestas, pero en las últimas semanas logró una remontada que podría ubicarla en un eventual balotaje. (Foto: REUTERS/Martin Cossarini)

Bullrich corre de atrás según la mayoría de las encuestas, pero en las últimas semanas logró una remontada que podría ubicarla en un eventual balotaje. (Foto: REUTERS/Martin Cossarini)

Leé también: En el cierre de su campaña, Massa buscó polarizar con Milei y llamó a la militancia a votar con la mira en el balotaje

Sin embargo, más allá de las tácticas y estrategias, el verdadero reto para Argentina está en mejorar sus índices macroeconómicos. Las cifras son contundentes: inflación descontrolada, alarmantes niveles de pobreza y una inversión privada que no alcanza para revivir un mercado laboral alicaído. Ante este panorama, la pregunta que surge es: ¿qué futuro nos deparará luego de las elecciones?

La política necesita comprender que más allá de las campañas, existe algo llamado “gestión”, que excede a la retórica y las tácticas electorales. El próximo gobierno deberá encontrar soluciones concretas a los problemas que aquejan al país.

Solo el tiempo dirá si esos eslóganes que vislumbran promesas se traducen en acciones concretas o quedan en el olvido como simples estrategias de campaña.

Más Noticias