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DEPENDENCIA. Por Mattías Meragelman

DEPENDENCIA. Por Mattías Meragelman

septiembre 10 09:48 2023 Imprimir noticia

Esta semana el Gobernador y la vicegobernadora pusieron en agenda qué pasaría con La Rioja si la Coparticipaciónde los recursos nacionales no existiera. El Estado Federal como concepto y la unión como país, pero también la incapacidad que tuvimos para construir autonomía financiera.

Más allá del resultado final que determinen las urnas el próximo 22 de octubre, no se puede negar que el candidato presidencial Javier Milei logró copar la agenda mediática y por ende los debates de la campaña giran en torno a la viabilidad o no de las afirmaciones que realiza en cada una de sus intervenciones.

Uno de los puntos que el libertario afirmó en varias oportunidades fue que se debería eliminar la ley de coparticipación de impuestos a las provincias. Esta semana su referente en La Rioja, el diputado provincial Martín Menem, dijo en “Riojavirtual Radio” que en realidad se trata de una idea a 35 años. Pero el candidato presidencial lo dijo de manera explícita, sin aclarar plazos o modalidades de la propuesta. 

En ese sentido, y en declaraciones al medio C5N, el gobernador Ricardo Quintela aseguró: «Es imposible la medida de eliminar la coparticipación sin que genere una convulsión social terrible en todas las provincias argentinas. No podríamos vivir». Y en el mismo sentido, la vicegobernadora Florencia López aseveró: “Nos parece irrealizable sacar la coparticipación, sería un atentado contra las provincias. Se cerrarían hospitales y escuelas, habría problemas con el pago de sueldos, sería un caos, una catástrofe”.

La afirmación del mandatario provincial y de la candidata a senadora nacional se sustenta en varios datos concretos. 

De cada 10 pesos que gasta la Provincia 9 son de origen nacional, un mes de los fondos coparticipables nacionales equivalen a 10 meses de la recaudación provincial y las principales obras públicas de infraestructura y de vivienda se desarrollan con recursos que envía la Nación. 

Es decir, el Estado provincial depende económicamentedel Estado nacional como un ser humano del oxígeno.

Pero ese razonamiento no queda en lo abstracto de la política, sino que se traslada hacia la sociedad y su vida cotidiana, hacia la casa de cada riojano. Actualmente en La Rioja se pagan 70 mil salarios a empleados públicos (sumando precarizados y de planta) y existen 68 mil jubilados. Es decir, hay casi 140 mil ingresos que son directamente estatales sobre una población total que no llega a las 400 mil personas según el último censo del INDEC. ¿Cómo se pagarían en caso de no existir la coparticipación? ¿Qué criterio se tendría?

Más allá de lo estrambótico que el planteo suena, en el fondo Milei está abriendo de fondo otro debate: ¿Cuánto genera cada provincia al país y cuánto gasta?

La Rioja aporta el 0,2% del PBI del país y recibe el 2% de la coparticipación de los impuestos nacionales que se distribuyen entre todas las provincias. Está claro que territorios como Córdoba, Santa Fe, Buenos Aires o la ciudad de CABA tienen realidades inversas.

En este sentido, surgen dos aspectos más.

El primero es que indudablemente la coparticipación tiene un sentido solidario, en el cual la relación entre las provincias tiene un objetivo de cohesión económica, política y social. 

La definición de Estado federal que nos enseñan en la escuela secundaria quizás deba hoy ponerse nuevamente en escena. Los recursos no son nacionales, existe un Estado nacional que coordina y determina con los Estados provinciales las competencias que cada uno tiene, para ser más explícito: la Nación por sí misma no existe sin las provincias. 

Entonces eliminar la coparticipación equivaldría a dejar de pensarnos como una Nación y empezar a definirnos como provincias autónomas, en algún punto sería volver al escenario previo a 1853 antes de la sanción de la Constitución nacional.

El propio texto magno dice en su preámbulo que se formula “en virtud de pactos preexistentes”, marcando que las provincias son anteriores al Estado nacional. En algún sentido este debate es anacrónico y nos lleva nuevamente a pensarnos como unitarios o federales. Una discusión que ya debería haber quedado en el arcón de los recuerdos de la mano de la construcción de un sentir y una unidadnacional. 

El otro elemento es quizás el más profundo: la dependencia de la economía provincial riojana de los fondos nacionales.

Cuando uno lee la historia de la provincia de la mano del historiador Armando Bazán, se encuentra con un escenario que se repite desde hace varias centurias y en donde por condiciones geográficas y de distancia con los grandes centros urbanos, el territorio riojano no logró a lo largo de su historia un desarrollo económico que le permita tener autonomía y siempre dependió de la llegada de esos dineros. 

Sin embargo, también nos cabe a los riojanos preguntarnos qué parte de ese fracaso nos corresponde. Hoy somosjunto a Formosa la provincia que más depende de los fondos nacionales. ¿Es reversible esa situación?

Muchas veces la coyuntura política y los debates que incluye no coinciden con los problemas estructurales del país o la Provincia, pero esta vez sí. 

Los bajos salarios, la alta dependencia del empleo público dentro de la Población Económicamente Activa, la precarización laboral o las limitaciones del sistema público de salud, son todos productos derivados de nuestra falta de autonomía económica, de la ausencia deldesarrollo de un mercado interno que potencie la generación de divisas propias y por ende mejore la economía.

¿La minería en alguna de sus formas menoscontaminantes, con licencia social y controles reales del Estado? ¿El litio como producto de la transformación energética que se viene? ¿Las energías renovables como la eólica y la solar? ¿El sector industrial de la mano de las textiles? ¿El turismo? ¿Las universidades porque atraen estudiantes de otros países y provincias y por ende generan la llegada de recursos que no estaban en la Provincia? 

No hay una respuesta inequívoca a esta pregunta y sin dudas que la respuesta va mucho más allá de las elecciones de octubre, porque la propuesta de Javier Milei de eliminar la coparticipación es muy peligrosa hasta para la existencia misma de nuestro país como unidad nacional, pero en el caso de La Rioja nos expone a un debate que nos debemos dar y es: cómo construir independencia económica.  

Gane quien gane en octubre, tenemos que discutir cómo generamos recursos para romper la dependencia de la Nación o por lo menos disminuirla.

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