viernes, 1 marzo, 2024
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De Higuita y Dibu Martínez a Kareem Abdul-Jabbar y Shaquille O’Neal: los deportistas que cambiaron las reglas del deporte

«Alguien es realmente bueno cuando tienen que cambiar las reglas del deporte para frenarlo», dice Shaquille O’Neal. Y está hablando de si mismo. Aunque, sin quererlo, también de lo que pasa por estos días con Emiliano Dibu Martínez. Un arquero, que revolucionó el puesto y marcó una época. Tanto, que la FIFA (o la International Board) acaba de sacar una «regla anti Dibu«. Sí, basta de trash talk y «mirá que te como hermano». A partir de ahora, el portero deberá quedarse paradito en la línea, sin distraer al pateador (como si no tuviera ventaja al enfrentar a un tipo que debe cubrir un rectángulo de 7,32 por dos metros cuarenta y cuatro), y ni siquiera podrá marcarle la punta adonde debe ejecutar. Aunque, vale decirlo, no es la primera vez que la actuación de un deportista provoca un cambio en las normas de sus discplina.

Kareem Abdul-Jabbar era una bestia de dos metros dieciocho que brilló en la etapa pre-Erwin «Magic» Johnson y también durante los días del inolvidable Showtime. «Es el atleta más fantástico del deporte», le dijo EMJ al periodista Gary Smith, sin exagerar.

Antes de convertirse al islamismo, Jabbar se llamaba Ferdinand Lewis Alcindor Jr., un chico nacido en Harlem el 16 de abril de 1947 al que no había cómo frenarlo. A los 9 años ya medía un metro setenta y cinco y a los 14 había superado los dos metros: 2,03, exactamente.

Llamó la atención rápido el joven Ferdinand. En su temporada debut en las preparatorias llegó a meter 56 puntos en un partido y el promedio de ese primer año superaba los 28 por encuentro disputado. Kareem se cansaba de volcarla. Un «In your face» constante que se convirtió en el loop del básquet universitario. 

Kareem Abdul-Jabbar y su famoso

Kareem Abdul-Jabbar y su famoso «sky-hook» frente a Robert Parrish de los Celtics. Foto: AP

Así, en la temporada 1967 de la NCAA (National College Athletic Association), le prohibieron enterrar la pelota en el aro, pero el genio estaba en su etapa de plenitud creativa  y patentó el histórico sky-hook, «ese ganchito» que fue marca registrada en Los Angeles Lakers y en el histórico título de Milwaukee Bucks de 1971.

Veinte años después pasaron (sí, ¡veinte años!) hasta que se quitó esa regla absurda. Ferdinand Lewis Alcindor Jr ya era Kareem Abdul-Jabbar y, con todo su abanico de posibilidades a disposición, llegó a convertir 38.387 puntos en la historia de la NBA: la paradoja es que dentro de ese exorbitante número metió un solo triple. Recién este año, el 7 de febrero de 2023, Lebron James le quitó el récord como máximo anotador de todos los tiempos en la liga americana.

«Ni Pelé ni Maradona», Higuita

La Rana la pierde y Milla factura en el Mundial 90.

La Rana la pierde y Milla factura en el Mundial 90.

«Pelé y Maradona fueron grandes, pero no hicieron cambiar una regla FIFA», grita a toda voz, se jacta, la Rana René Higuita. Es que, la mayoría recordara el error del colombiano frente a Roger Milla en los octavos de final de Italia 90 que decretó la eliminación de los cafeteros y la clasificación de Camerún, pero ese Mundial fue una verdadera bisagra en la historia del puesto del arquero. Se podría decir que Higuita abrió la puerta hacia la modernidad.

En Italia 90, René Higuita jugó como un verdadero líbero transgrediendo todo lo conocido hasta allí para el puesto de arquero (claro que antes había existido el Loco Gatti o mucho más lejos, Amadeo Carrizo) y de alguna manera adelantándose a la era que impulsó Pep Guardiola a través de Víctor Valdés.

La experiencia de René en aquel Mundial impulsó la «Ley Higuita» que agilizó el fútbol. Después del mundial tano, antes del inicio de los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, se aplicó una nueva norma en la que los arqueros ya no pudieron recibir el pase con el pie de un defensor y tomar el balón con la mano

Siempre arriesgando, años más tardes Higuita patentó el escorpión. Sin embargo, de lo que más se jacta el arquero es de haber cambiado una regla FIFA, «algo que no hicieron ni maradona ni Pelé».

Bob Gibson y «el año del Pitcher»

Bob Gibson fue uno de los grandes lanzadores de la historia de las Grandes Ligas. Pero el highlight de su carrera es la temporada de 1968: fue tan dominante que la MLB tuvo que cambiar dos reglas. Primero, achicó la zona del strike, que antes estaba delimitada entre los hombros y las rodillas. A partir de entonces, se achicó casi 13 centímetros (pasó de 38,1 a 25,4) o sea que el lanzamiento debería ingresar entre las axilas y las rodillas para considerarse válido.

Bob Gibson

Bob Gibson

Aquel fue recordado como «El año del pitcher», en clara alusión a la temporada de Gibson. Su promedio de carreras limpias fue de 1,12 por partido, todo un registro para una época en la que ya se jugaba con «pelota viva». Además, lanzó más de 300 innings, o sea que eliminó a tres bateadores rivales en cada turno de lanzamiento.

A pesar del cambio de reglas, Gibson siguió dominando hasta su retiro, en 1975; incluso, fue convocado a tres All Star Games más (ya había estado en seis) y terminó su carrera con 251 partidos ganados, 3.117 ponches y 2.91 carreras por partido.

Mikan Rule y la norma hack-a-Shaq de la NBA

La NBA quizá sea la liga más dinámica en cuanto al cambio de reglas. En la década del 50, la aparición de George Mikan, un gigante de dos metros con ocho centímetros y 111 kilos sorprendió al mundo de la NBA. «The Monster» pesaba 111 kilos y literalmente rompió las reglas del básquet, produciendo muchos cambios que siguieron hasta estos días. Una de ellas fue la llamada «Mikan Rule» que consistió en ensanchar la zona pintada (de 1,8 a 3,6 metros) y que Mikan no pudiera permanecer más de tres segundos en un área tan próxima al aro. 

En el año 2001, de la mano de Shaquille O’Neal y Kobe Bryant, los Angeles Lakers obtuvieron su segundo título consecutivo y el talento del 9 sumado a la potencia física del 34, dejaron en claro que iba a ser muy difícil frenarlos. Por eso, la NBA permitió la defensa en zona para intentar parar a la bestia que había llegado de Orlando en 1996.

Shaquille O'Neal pasaba por arriba todo lo que se le cruzara.

Shaquille O’Neal pasaba por arriba todo lo que se le cruzara.

¿Qué tan efectiva fue la nueva regla? Los Lakers volvieron a ser campeones en la temporada 2001-2002, consiguiendo tres anillos al hilo y «Shaq Attaq» fue MVP en las finales.

Pero Shaquille tenía defectos y su punto débil era el lanzamiento desde la línea. Entonces, la táctica era cortarlo para que lanzara y así evitar que sumara de a dos. Los jugadores se turnaban «para pegarle» y no cargarse de faltas, algo que debajo del aro ya habían sufrido Wilt Chamberlain o al Gusano Dennis Rodman.

Recién en 2016,cinco años después del retiro del pivot, la NBA impulsó una regla para controlar el hack-a (que antes era hack-a-Shaq), que consistía en cortar el juego en momentos clave y hacerle foul a los malos tiradores (como era el caso de O’Neal) y comenzó a castigar esas faltas con tiros libres y posesión en los dos últimos minutos de cada cuarto. 

Fue tan potente el paso de Shaquille O’Neal por la NBA que hasta tuvieron que cambiar el material de los tableros porque volcaba la pelota con tal agresividad que los hacía explotar. 

«Alguien es realmente bueno cuando tienen que cambiar las reglas del deporte para frenarlo«, se jacta Shaquille O’Neal. Y, como Dibu, Jabbar o Gibson, sabe que marcó una época.

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