el-regreso-del-dolar-soja,-otra-devaluacion-sectorial-para-seguir-con-el-discurso-de-que-no-devaluaranEconomía 

El regreso del dólar soja, otra devaluación sectorial para seguir con el discurso de que no devaluarán

El Gobierno saca “conejos de la galera” cuando necesita los dólares, pero esa política tiene un costo en materia de expectativas.

26/11/2022 11:14

Actualizado al 26/11/2022 11:14

Por lo menos dos cosas van quedando en claro de la gestión de Sergio Massa como ministro de Economía: su capacidad para conseguir dólares cuando el agua amenaza con llegarle al cuello y el mantenimiento de su discurso de que no habrá un salto cambiario.

Según la nueva ronda del “dólar soja” anunciada el viernes y que regirá desde el lunes hasta el 31 de diciembre, el sector agroexportador se comprometería a anticipar la liquidación de exportaciones por US$ 3.000 millones.

Para lograr el ingreso de esas divisas, el Gobierno propone un salto importante respecto de los $ 165,58 del tipo de cambio mayorista, en lo que implica también el reconocimiento del atraso del dólar oficial en la carrera con la inflación.

Un salto cambiario parcelado bien importante y que, además de estar conversado con el sector, implica más recursos para el Tesoro por las retenciones, pero también una importante emisión de pesos que impactarían sobre los precios en la última parte del año.

En el imaginario que intenta patentar el Gobierno, la devaluación parcelada para favorecer la liquidación de exportaciones de soja no debería impactar en el costo de vida porque “la soja no se come”.

Pero el dólar soja vuelve a dejar en claro la dificultad que tiene el Gobierno para conseguir dólares a partir del galimatías que generó con más de 15 tipos de cambio distintos y un cepo a las importaciones que amenaza con cerrarse cada vez más.

Esta nueva ronda cambiaria profundiza el sinsentido económico y sospechoso de un Estado que paga caro los dólares a algunos exportadores para vendérselos baratos a algunos importadores. El dólar de $ 162 aumenta su atractivo para quienes los puedan conseguir.

El nuevo dólar soja arranca en forma simultánea al esquema de “Precios Justos” (hay 1.823 productos de la canasta básica que no cambiarían los precios por el término de cuatro meses) de la que participarán 18 cadenas de supermercados, 9 mayoristas y 25 cadenas locales del interior. ¿Qué dólar tomarán como referencia esos comercios para calcular los precios de reposición de los productos que ahora congelan?

La falta de certidumbre y la política de seguir “sacando conejos de la galera” de acuerdo a la necesidad de ganar divisas que tenga el Banco Central también tiene su costo en materia de expectativas y en ese sentido no solo los operadores financieros toman sus precauciones.

Los inversores buscan cobertura

El dólar blue a $ 320 del viernes manteniendo la tendencia de la semana se entrelaza con la corriente compradora de bonos globales en dólares, especialmente los emitidos bajo la ley de Nueva York, en la búsqueda de cobertura cambiaria y legal de una parte de los mercados.

La búsqueda de cobertura por los temores a una devaluación o a una eventual reprogramación de los títulos públicos en pesos están a la orden del día, al igual que las respuestas sobre cómo deben hacer las empresas para que le aprueben el pago de importaciones a dólar oficial.

Entre los anuncios del viernes, el ministro Massa, prorrogó a 2023 la eliminación de las retenciones para el incremental exportador del sector automotriz y autopartista. No pudo menos que recibir un aplauso por el anuncio.

Devaluación parcelada y la versión sobre un posible blanqueo por cuentas no declaradas de argentinos en Estados Unidos que podría determinar el ingreso de US$ 100.000 millones son las dos columnas en las que el Gobierno se apoyaría para construir un puente cambiario hasta marzo-abril, cuando empezarían a llegar los dólares de la soja.

Mientras tanto, operadores siguen atentos la evolución de la “pared” financiera con la que se choca el Tesoro al no conseguir que el mercado le preste plata a un plazo superior a agosto de 2023, cuando se realizarán las elecciones internas.

El resultado de las tres licitaciones que restan hasta fin de año (el lunes, el 14 y el 28 de diciembre) serán importantes para medir el ánimo del sector privado (el Estado refinanciará encolumnadamente, se supone) para prestarle pesos. A ese punto de desconfianza llegó la Argentina.

Articulos relacionados