el-canje-de-deuda-de-martin-guzman,-un-traje-disenado-para-los-bonos-del-banco-centralEconomía 

El canje de deuda de Martín Guzmán, un traje diseñado para los bonos del Banco Central

“A medida del Banco Central”. Eso creen en el mercado del canje de deuda que el Ministerio de Economía lanzó el martes para los tenedores de los títulos Ledes y Lecer, ambos con vencimiento el próximo 30 de junio. El plan es entregar otros a octubre y diciembre.

“El canje está diseñado para las Lecer y las Ledes con vencimiento en junio que compró el Banco Central (BCRA) estos últimos días“, explicaron las fuentes.

La entidad monetaria destinó cerca de $ 300.000 millones para comprar bonos atados a la inflación y ponerle fin a la baja de esos instrumentos claves para el financiamiento del Tesoro.

¿Por qué hace esto Guzmán? Por un lado, con el canje de los bonos en manos del BCRA evita pedir más adelantos transitorios a la entidad (a lo que se comprometió con el Fondo Monetario Internacional.

Por otro lado, el BCRA, al comprar los bonos, sube sus precios y baja las tasas, ayudando a Guzmán -que no tiene tanta presión para ofrecer más tasa- de cara a la licitación de la semana que viene.

El costo de la jugada lo paga el balance del Banco Central, con más títulos del Tesoro en el activo y mas Leliqs en el pasivo.

Economía ofrece una canasta de dos opciones para cada título.

En medio del canje, el ministro Guzmán se reunirá a partir de este miércoles con banqueros.

La semana que viene vencen unos $ 522.000 millones. Y Guzmán busca que los bancos acepten más bonos del Tesoro en sus carteras.

La deuda en pesos

Los analistas de la city creen que la paz de los bonos en pesos puede ser solo momentánea y que los efectos de la crisis se mantendrán hasta 2023.

Según cálculos de la consultora 1816, en las últimas cinco ruedas la autoridad monetaria tuvo que imprimir $ 300.000 millones para comprar los bonos y darle salida a los tenedores de deuda en pesos.

La cifra no es nada menor: representa un poco más del 40% del total de los adelantos transitorios que preveía el programa acordado con el FMI para todo este año.

“Los rescates a FCI desaceleraron fuerte en las últimas tres ruedas, pero esta corrida igual marca un antes y un después para los pesos”, apuntaron en 1816.

Muy difícilmente en lo que queda del mandato de Alberto Fernández la deuda soberana en pesos vuelva a ser vista por el mundo corporativo como una deuda de bajo riesgo“, añadieron.

“El Gobierno dejó en claro que el reperfilamiento de la deuda en pesos no está en su agenda”, dijo la economista de Equilibra, Lorena Giorgio, en un informe para sus clientes.

 “Pero el problema -agregó- no es el stock de deuda en pesos, sino la conjunción de un bajo apetito por instrumentos en moneda local, y tasas que hasta ahora eran bajas”.

“Tampoco ayuda que el Banco Central no logre comprar dólares para sus reservas y que se vislumbre que tendrá que seguir emitiendo pesos para financiar el déficit fiscal”, apuntó Giorgio, que si bien reconoció que el Gobierno tiene herramientas para estimular el refinanciamiento de los vencimientos de deuda, estas implican “una mayor emisión monetaria y/o riesgo de recalentamiento del frente cambiario e inflacionario”.

Este miércoles, el Ministro de Economía, Martín Guzmán se reunirá con los representantes de las cámaras bancarias Asociación de Bancos Argentinos (ADEBA) y el día siguiente será el turno de la Asociación de Bancos extranjeros (ABA). 

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA

Articulos relacionados